Yo a vos por honrar, vos a mí por encornudar.
Bueno es el amigo, querido el pariente, pero pobre tu bolsillo si dentro no hay nada.
A quien no quiere caldo, tres tazas y la última rebosando.
Donde hay buen vino y la tabernera es guapa, allí se me caiga la capa.
Cuando el sabio llerra, el necio se alegra.
Decir y hacer pocas veces juntos se ven.
Embustes y cuentos, de uno nacen cientos.
Blas, si por malvas vienes, mal vas.
Cuando llueve y hace sol, baila el perro y el pastor.
Pendejo que al cielo va, lo joden también allá.
A la mujer y a la suegra, cuerda.
Para los muertos y los ausentes no hay amigos
Lluvia y sol, fiesta de caracol.
Niebla en el valle, labrador a la calle.
Caballo que es bueno, no ha de menester mucho sonar de su timbre.
El día tiene ojos, la noche tiene oídos.
Pajaro que comió, voló.
Buena mula, mala bestia.
Buena romería haz, quien a su casa pone en paz.
Dice Salomón: da vino a los que tienen amargo el corazón.
El aburrimiento es consecuencia de la pereza
Bien haya quien a los suyos se parece.
Reza, pero no dejes de remar.
El río pasado, el santo olvidado.
Las cartas que una mujer desea recibir de un hombre son aquellas que él no debería escribir jamás.
Trabaja y no comerás paja.
A canto de sirenas oídos de pescadores.
Pan de panadero y agua de regato, hincha la barriga y estira el espinazo.
Los justos pagan por pecadores.
Chico llorón, boca abajo y bofetón.
Con leña prometida no se calienta la casa.
Casa de piedra, firme y duradera; casa de tierra, casa de mierda.
Un mes antes y otro después, es invierno de verdad, que es cuando llegan los dos hermanos, moquito y soplamanos.
Paga el puerco lo que hizo el perro.
Hijos de alimañas, salen con sus mañas.
Tira en pleno Nilo al hombre afortunado, que volverá a salir con un pez en la boca.
Decir y hacer dos cosas suelen ser.
Berzas en enero, saben como carnero.
La adversidad forja hombres; la buena fortuna crea monstruos.
Quien al molino va, enharinado saldrá.
Suegra y nuera, perro y gato, no comen en el mismo plato.
El que de rosas de comer al burro, cobrara con un rebuzno.
Buen moro, o mierda u oro.
Pregunta al hombre con experiencia, no al hombre con estudios.
Joven es quien está sano aunque tenga ochenta años, y viejo doliente, aunque tenga veinte.
Las mujeres y el vino hacen errar el camino.
Campo bien regado, campo preñado.
Vida sin amigo, muerte sin testigo.
Manjares y buenos vinos, no son para los cochinos.
Quien ama a Beltrán ama a su can.