Ande o no ande, la burra grande.
Manjares y buenos vinos, no son para los cochinos.
Ron, ron; tras la capa te andan.
Bailar la trabajosa.
Nos avergonzamos de reconocer lo que le debemos al azar: de todos los benefactores, el azar es el que recibe más ingratitud
Por lo que uno tira, otro suspira.
El que no tiene quehacer desbarata su casa y la vuelve a hacer.
Con un dios le bendiga no se compra nada.
El momento elegido por el azar vale siempre más que el momento elegido por nosotros mismos.
De la casada y la separada, dos cucharadas.
Buen vino y buena tajada y no apurarse por nada.
Bien cantas, pero mal entonas.
Si no puedes ganar dinero en la bolsa, ten miel en la boca.
Madre y teja, no pierde por vieja.
Qué sabe el burro del canto del ruiseñor.
Cada cual en su corral.
La lluvia viene después de los bosques.
Camino malo se anda ligero.
Una hábil ama de casa sin arroz no puede preparar una comida.
El buen tienpo y el mal tiempo están dentro de nosotros, no fuera.
El blanco hielo de agua es mensajero
Las lágrimas derramadas son amargas, pero más amargas son las que no se derraman.
La felicidad es como el dulce de azúcar, cuando se quiere, se hace.
El que se traga un hueso, confianza tiene en su pescuezo.
Es mejor que digan: “Por aquí corrió”, que no “Aquí quedó.”.
Niebla en la sierra, agua en la tierra.
Elige tu compañía antes de sentarte.
Si me das pescado, comeré hoy; si me enseñas a pescar, podré comer mañana.
De cornudo o de asombrado, pocos han escapado.
Más quiero cardos en paz, que no salsa de agraz.
Una mentira puede matar mil verdades.
Caballo que no sale del establo, siempre relincha.
Quien de paja su casa ha hecho, témale al fuego.
De arriero a arriero no pasa dinero.
Ruego de Rey, mandato es.
Dios te guarde de tahonero novel y de puta de burdel.
De borrachos y panzones están llenos los panteones.
Al hierro el orín y la envidia al ruin.
Escarmentar en cabeza ajena es lección barata y buena.
Al mal tiempo, alpargatas blancas.
El necio dispara pronto sus dardos.
¿Cómo amaneciste ? Pues bien, ahí acostado.
Bien canta Marta después de harta.
El que venga atrás que arree.
Para ser puta con chancletas, más vale estarse quieta.
Salud y alegría belleza cría, atavío y afeite cuesta dinero y miente.
Loro viejo no aprende a hablar.
Dar palos de ciego.
Da voces al lobo, respóndete el eco.
A cada guaraguao le llega su pitirre.