De casta le viene al galgo.
Yerros por amores, merecen mil perdones.
El año bueno, el grano es hecho; el año malo, la paja es grano.
La vaca por el cacho y la mujer por la mama.
A cartas, cartas y a palabras, palabras.
Niño que no ríe a las siete semanas, o es ruin o tiene ruines amas.
Las botas del diablo no hacen ruido.
Chica centella gran fuego engendra.
Chico bache y grande caída.
Al que bebe buen vino en jarro, quiébrale el cacharro.
Desdichas y caminos hacen amigos.
Cada cual habla según como le fue en la feria.
Un deber fácil no es un deber
Los muertos traen el buen o el mal tiempo
No vendas la piel antes de cazar al oso.
Cuando la colcha está sobre la cabeza, los cónyuges son igualmente ricos
Busca una luz en lugar de estar maldiciendo eternamente la oscuridad.
El gallo que ya no canta, está mal de la garganta.
Cada día olla, amarga el caldo.
Al mal caballo, espuela; a la mala mujer, palo que le duela.
Todas las cosas pasan como el viento.
Por miedo a los gorriones, no se deja de sembrar cañamones.
Se pasa tantas veces cerca del cementerio que al final se cae dentro
Al perro que come brasas ni que le quemen el chipo.
Más exitado que Joaquito en la marcha del orgullo gay.
Donde hay chorizos colgando, no faltan gatos husmeando.
En casa del que jura, no faltará desventura.
Cuando el gran señor pasa, el campesino sabio hace una gran reverencia y silenciosamente se echa un pedo.
Entrañas y arquetas, a los amigos abiertas.
El hijo borde y la mula cada día se mudan.
Al amigo pélale el higo, al enemigo, el melocotón
Madre, casarme quiero, que ya llegó el candelero.
Quien aprisa asa, quemado come.
Quien da no debe acordarse; quien recibe no debe olvidar nunca
La mentira sale por la punta de la nariz.
El viaje no ha acabado aunque ya se vea la iglesia y el campanario
Mejor caminar con quien se ama que descansar con quien se odia
Quien se enamora sin dinero y se sulfura sin poder es un infeliz
Las pulseras de metal suenan si son dos.
Si pagas con cacahuetes, solo conseguirás monos.
El que te habla de sus penas, espera que se las resuelva.
No prometas nada cuando te sientas eufórico; no respondas una carta cuando te sientas iracundo.
Si escuchas a ambas partes, se hará en ti la luz; si escuchas a una sola, permanecerás en las tinieblas.
El pollo de enero, sube a su madre al gallinero.
Lecho y pan tener seguros, aún cuando sean algo duros.
Donde manda el amo se ata la burra.
Un juego de cartas se juega con dinero
Juanes y burros, en cada casa suele haber uno.
Siempre que puedas, mantente cerca de los que tienen buena suerte.
Para los Santos, nieves en los cantos.