La tierra no tiene sed por la sangre de los guerreros sino por el sudor del trabajo del hombre.
El saber no ocupa lugar.
Agua de Duero, caldo de pollos.
Halagos de suegra, consuelo de nietos.
La mala palabra, más que un guijarro descalabra.
Tal hora el corazón brama, aunque la lengua calla.
El que va para viejo va para pendejo.
Otoñada de San Mateo, puerca vendimia y gordos borregos.
A las obras me remito.
Tras cada pregón, azote.
Quien te conocio ciruelo y ahora te ve guindo.
Quien siembra en Marzo, rellena el zarzo.
No hable de cuerdas en casa de un hombre colgado.
El que sabe que es un loco no está muy loco.
Maderos hay que doran, maderos hay que queman.
Con las piedras que me arrojan construyo mi hogar.
Quien duerme no coge liebre.
Olla quebrada, olla comprada.
Ni casa en dos lugares, ni paja en dos pajares.
Abrir la fuente y disminuir el escape del agua.
La monotonía genera aburrimiento
Bien urde quien bien trama.
Aborrecer tras haber querido, mil veces ha sucedido y mil más sucederá.
Frio, frio, como el agua del rio.
Buena es la vida de aldea por un rato, más no por un año.
Donde bien me va, allí mi patria está.
Quien hace, aplace.
De Castilla el trigo, pero no el amigo.
Al miserable y al pobre, la pena doble.
Cuanta más prisa tienes más tropiezas.
Más claro no canta un gallo.
Moza reidora, o puta o habladora.
Indio que quiere ser criollo, al hoyo.
Mostacho gacho, señal de borracho.
Cuando el diablo canta, contento está el infierno.
Mejor una buena separación que una falsa amistad
Escapar del lago del dragón y caer en la guarida del tigre.
Si un desgraciado sube a una montaña, las piedras le caen encima, incluso de abajo hacia arriba
A la mujer y a la burra, cada día una zurra.
Como canta el abad responde el monaguillo.
No temas avanzar lentamente, teme detenerte.
De Cantimpalos, no hay chorizos malos.
A barriga llena, corazón contento.
Cada uno canta como quiere.
Pan, uvas y queso; saben a beso.
La vida es un tango y si te resbalas sigue bailando.
Aquel pregona vino y vende vinagre.
Los verdaderos amigos se conocen en la adversidad.
Palabras son cosa fría para el que aún de las obras no fía.
El pimiento pequeño es más picante.