Buena es la regla, si la regla es buena.
Quien prestó, perdió.
Hay tontos que al pronto no dan la cara de tonto.
El arbolito desde chiquito.
El vino alegra el ojo, limpia el diente y sana el vientre.
No importa que en el valle haya sombras, si en la montaña brilla el sol.
El hambriento, por sorber algo, sorbe el viento.
Cuando los elefantes luchan, la hierba es la que sufre.
El que pierde y dice que no lo siente, es un puto, ladrón, cornudo y miente.
Cocido o crudo, en el fuego estuvo.
De joven maromero y de viejo payaso.
Al cielo nadie va con ojos secos.
La mala costurera, larga la hebra.
Las buenas labores honran a los labradores.
Si quieres empobrecer sin sentir, mete obreros y échate a dormir.
El hijo que sale al padre, saca de duda a la madre.
La experiencia de los viejos, no se hizo a puros consejos.
De esas pulgas, no brincan en mi petate.
No da, ni dice donde hay.
Hay aves que cruzan el pantano y no se manchan.
Cada campana suena según el metal del que está hecha.
No seas mono, porque te bailan.
Del sabio es errar, y del necio perseverar.
Moza que mucho va a la plaza, alguna vez se embaraza.
El amor de los asnos entra a coces y bocados.
Quien tiene pan y tocino, ¿a qué quiere pleitos con su vecino?.
Variante: A caballo dado no se le ve (el) colmillo.
El creído majadero, pierde más que el consejero.
Ofrecer el oro y el moro.
Lo que la loba hace, al lobo le place.
Bien está quien se desvela, si no es por dolor de muela.
El burro adelante y la carga atrás.
Siéntate, si así quieres, sobre el corazón de un león, pero nunca sobre el de un hombre.
Cuando comía todo, mi mujer lo escondía; y ahora que no puedo comer, todo me lo deja ver.
Marido celoso, viejo mañoso.
El hombre más feliz es aquel que proporciona felicidad a los demás con un poco de arroz
A buen señor, buena demanda.
Viejo que boda hace, "requiescat in pace".
Te paso la pala diego
Las medias ni pa las mujeres.
Algo daría el ciego por tan siquiera ser tuerto.
Abrazar y besar solo es barbechar, pero cerca le anda el sembrar.
A buen adquiridor, buen expendedor.
Tropezando y cayendo, a andar va el niño aprendiendo.
Variante: A caballo regalado, no se le mira el diente.
En mi gusto y en mi gana, ni mi tata ni mi mama.
En cojera de perro y en lágrimas de mujer, no has de creer.
Buey que muge, todos le temen.
O errar o quitar el banco.
No hay urraca sin mancha blanca.