Malo va al que arrastran, aunque vaya en serón nuevo.
Solo hay tres cosas que conviene hacer aprisa; huir de la peste, alejarse de las querellas y cazar pulgas.
Pronto y bien, rara vez juntos se ven.
Esta todo dicho pero no hay nada hecho.
Casa a tu hijo con su igual, y no hablaran mal.
De algo murió mi abuela.
Lleva más cisco que carbón.
Donde no hay boticarios ni médicos, los hombres se mueren de viejos.
La hierba que está para un burro, no hay otro que se la coma.
La avaricia rompe el saco.
El calamar, en todos los mares sabe nadar.
El dinero requiere tres cosas: saberlo ganar, saberlo gastar y saberlo despreciar.
Al buey viejo múdale el pesebre y dejará el pellejo.
De lo vedado, un solo bocado.
Tiene el sartén por el mango.
Actividad cría prosperidad.
El que no arriesga nada lo arriesga todo.
Ajo cebollino, para con vino.
El rey fue viejo a Toro y volvió mozo.
Por San Andrés, el mosto, vino es.
Existe la falsificación debido a que existe algo que es real.
La muchacha que es bonita, afeites no necesita.
Algo bueno trae la adversidad consigo; que ahuyenta a los falsos amigos.
Hombre bien hablado, en todas partes bien mirado.
Tienes más cara que un saco perras.
El que no tiene cabeza, para qué quiere montera.
Hay que coger al toro por los cuernos.
Parto malo, e hija en cabo.
Desde que se inventaron las excusas todo el mundo las usa.
Hombre cornudo, más vale de ciento que de uno.
Hay gente tan lista que se pierde de vista.
Cuando pica un gran pez, suelta la caña, no sea que te largues tras él.
Cuando pudieres trabajar, no lo dejes, aunque no te den lo que mereces.
Llegar y pegar, Matías, no es para todos los días.
Cara sin dientes, hace a los muertos vivientes.
"La virtud en su justo medio", dice el diablo, poniéndose entre los dos magistrados.
Harto fue de desgraciada la que nunca la dijeron nada.
La mejor manera de tener una buena idea es tener muchas ideas.
La suerte no se detiene, y es péndulo que va y viene.
Villano terco y cazurro, nunca cae del burro.
El agua en invierno duerme sola.
No digáis mal del año hasta que sea pasado.
De la carta al timón, al revés la corrección.
Nada tiene al que nada le basta.
Si con el chocolate no te quieres quemar, déjaselo a otro paladear.
No hay quien escupa al cielo que a la cara no le caiga.
Hay que andar más tieso que un ajo.
No hay amor mi Linda Inés, sin su tasa de interés.
Dios ayuda, a los que se ayudan.
Pedir más es avaricia.