El que no se atreve a largar velas hasta que tenga un viento favorable perderá muchos viajes.
Lo que tiñe la mora, otra verde lo decolora.
Halagos a la casada pronto la hacen más mala.
El camino malo, se pasa rápido.
Aguja en pajar, mala es de hallar.
Ladrón que roba poco, es tonto y loco.
Cali es cali y lo demás es loma.
El gato escaldado, del agua fría corre.
Nadie perdona que le hagan un favor.
A la moza y a la mula, por la boca le entra la hermosura.
Ni tan corto que no alcance, ni tan largo que se pase.
No te acostumbres a lo que no dure.
Quien destruye un hormiguero, no es hombre bueno.
Año tardío, año medio vacío.
Males comunicados, suelen ser remediados.
Quien lo comió aquél lo escote.
Hombre mezquino, no pida ayuda a su vecino.
No hay tonto que no se tenga por listo.
Cuando camines, camina. Cuando comas, simplemente come.
Hijo de mi hija, mi nieto será; hijo de mi hijo, Dios lo sabrá.
A buen año y malo, no dejes la harina en el salvado.
Señores lo dan y siervos lo lloran.
El cielo me ha designado para gobernar a todas las naciones, porque hasta ahora no ha habido orden sobre las estepas
Ausencia enemiga del amor, cuan lejos de ojos, tan lejos de corazón.
Más vale bueno que mucho.
Ráscate la pierna, que te duele la cabeza.
Espada toledana y broquel barcelonés; puta valenciana y rufián cordobés.
Hasta lo bueno cansa, si es en mucha abundancia.
Bien merece galardón quien roba a un ladrón.
Desde pequeñito le amarga el culo al pepino.
Conozco al viajero, por las maletas.
El arte de ser sabio es el arte de saber que ignorar.
El que se apura, poco dura.
Tarde, o temprano, todo lo sabe fulano.
Ni la novia sin cejas, ni boda sin quejas.
Por Abril corta un cardo y te saldrán mil.
La mar y a la mujer, de lejos se han de ver.
La cascara guarda el palo.
Lo que con ansia se alcanza, a la larga, también cansa.
Gran calma, señal de agua.
El que siembra y cría, tanto gana de noche como de día.
A la larga el buen manjar, cansa al fin el paladar.
De descansar, nadie murió jamás.
El dar es honor; el pedir, dolor.
Pájaro mal nacido es el que ensucia en su nido.
El lo que se pierde, se aprende.
En lugar de señorío, no hagas tu nido.
No hay mano que pueda para el tiempo
Hombre a caballo, en cada venta echa un trago.
A caballo que vuela, ¿para qué la espuela?.