¿Tú liebre, y vas a cazar?.
Quien no puede dar en el asno, da en la albarda.
Desnudo nací, desnudo me muero, ni gano ni pierdo.
No hay mano que pueda para el tiempo
Yo que la buscaba, y ella que no se quiso esconder, se juntaron el hambre con las ganas de comer.
Yo le digo que se vaya y él desátase las bragas.
Aunque el tonto coja la vela, ésta se apaga y el tonto queda.
Más vale callar y parecer tonto, que abrir la boca y despejar dudas.
En lugar de señorío, no hagas tu nido.
En lo amargo esta lo bueno, y en lo más dulce el veneno.
La gotera cava la piedra.
A otra puerta, que ésta no se abre.
No hay bien que dure, ni mal que no se acabe.
A tu mesa ni a la ajena, no te sientes con la vejiga llena.
Del cuerdo al loco, media muy poco.
Como es la mujer, así es la casa.
Llega lo inesperado y malogra todo lo pensado.
Dar una de cal y otra de arena.
Molino parado no gana maquila.
Cuatro bueyes en una carreta, si bien tira para arriba, mejor tira para abajo.
Puerco no se rasca en javilla.
Ninguno pierde jugando lo que gano cavando.
¿De dónde eres, hombre?. De la aldea de mi mujer.
Oración de perro no va al cielo.
Cada palito tiene su humito.
Uno no esta vencido hasta que reconoce su derrota.
Negocio de enterrador, negocio asegurador.
Con fruto trabaja quien al principio el mal ataja.
Tan sano es el trabajo, como en la sopa el ajo.
No menosprecies al cachorro débil, podría convertirse en un tigre feroz.
Pájaros de un mismo plumaje vuelan juntos.
Que curioso es el hombre, nacer no pide,vivir no sabe, morir no quiere.
Amor nuevo, olvida el primero.
Juego mayor quita menor.
No eches más leña al fuego.
¡Qué cosa linda sería hurtar, si fuera por los cintos que colgaran!
La frugalidad es una fortuna por sí misma.
Quemar la casa para cazar el ratón.
A casa de tu tía, más no cada día.
Muchos Mollet sacan buenos mofletes.
Volverse la albarda a la barriga.
La necesidad es la madre de la imaginación.
De día beata, de noche gata.
Mañana de expectacion tarde de decepcion.
Si sale cara, gano yo; si sale cruz, pierdes tú.
Agua de mañana, o mucha o nada.
Guárdate de la furia de una mujer despechada.
La comida del hidalgo: poca vianda y mantel largo.
Atáscate, que hay lodo.
Muerto está el ausente, y vivo el presente.