Yegua que no has de montar, de tu paja ni catar.
En bien cortar y en vino echar, bien veo quién me quiere bien y quién me quiere mal.
Apúrate despacio, sin prisa y sin pausa, y cuando llegues a la cumbre de la montaña, sigue subiendo.
Más vale dos bocados de vaca que siete de patata.
Nadie da sino lo que tiene.
Día de Santa Lucía, lo que mengua la noche crece el día.
Donde no hay, pon y encontrarás.
Horizonte claro con cielo nublado, buen tiempo declarado.
Adán comió la manzana y aún nos duelen los dientes.
Quien se casa, mal lo pasa.
Habla poco, anda grave y parecerá que sabes.
El silencio es más disiente, que la palabra imprudente.
Vino tinto con la vaca, y blanco con espinaca.
Perro viejo no ladra en vano.
Cuentas de pobre, raro es que se logren.
El gandul es un cadáver con apetito.
El que no tiene alforjas ni barril, todos saben adónde ha de ir.
La ruana no es para el primer aguacero
Cuando a Roma fueres, haz como vieres.
El centavo mal habido corrompe al peso honrado.
Al perro y al niño donde le den cariño.
Con amigos de esa clase, ¿para qué quiero enemigos?.
Coces de garañón, para la yegua cariños son.
Buscando lo mejor suele desaprovecharse lo bueno.
Vale más muerto que vivo.
El trabajo cazurro, solo es para los burros.
Las mentes grandes discuten ideas; las medianas, cosas; y las pequeñas, personas.
El beber es caballero, y el comer villano y grosero.
Sin segundo, no hay primero.
Ausente y muerto, viene a ser lo mesmo.
Es más fácil saber como se hace una cosa que hacerla.
¿Con quién duerme Juana?. Con quien le da la gana.
Abre para todos tu boca y para todos tu bolsa.
El ladrón sin ocasión para robar, se cree un hombre honrado.
El que compra y miente, en su bolsa lo siente.
Por más que oigas consejos no te haras más rápido viejo.
Bautizar es dar nombre, menos al vino que se lo quita.
Cuando llora el heredero, sus lágrimas no caen al suelo.
Para decir la verdad, poca elocuencia basta.
El traspié no se da contra la montaña sino contra la pequeña piedra del camino.
El jornal por la puerta entra y por el humero se va.
Agua tardera, agua maicera.
Cuando no seas preguntado, estate callado.
Ninguno muere tan pobre que la ropa no le sobre.
Lo pasado ha huido, lo que esperas esta ausente, pero el presente es tuyo.
Habla siempre que debas y calla siempre que puedas.
En dinero o en querer, mejor que mañana ayer.
Ninguna maravilla dura más de tres días.
Fiar, en Dios y en otro no.
Para creer hay que querer creer