Esto está color de hormiga.
Si quieres buena fama, no te halle el sol en la cama.
La mujer holgazana, solo el sábado se afana.
La mujer baja la voz cuando quiere algo, pero la sube al máximo cuando no lo consigue.
Si quieres llegar a viejo, guarda la leche en tu pellejo.
En la vida todo tiene remedio, menos la muerte.
Antes el trabajo era una maldición, hoy una obsesión.
Cuando como, no conozco; cuando acabo de comer, empiezo a conocer.
Si mi abuela tuviera huevos sería mi abuelo.
El Rey reina, más no gobierna.
Cuando llueve en San Canuto, tres meses justos.
Mucho Madruga el que una cartera que encontró; pero más Madruga el que la perdió.
Variante: Ver para creer y para no errar, tocar.
Un hombre ocioso es compañero de juegos del diablo.
Boca que bosteza, estómago que hambrea.
El que no da un oficio a su hijo, le enseña a ser ladrón.
De sabios es variar de opinión.
Después del burro muerto, la cebada puesta en el rabo.
Daca el gallo, toma el gallo, quedan las plumas en la mano.
Lo más tierno en este mundo, domina y vence a lo más duro.
La humanidad se divide en tres clases: los inamovibles, los móviles y los que se mueven.
Lentitud en prometer, seguridad en cumplir.
Cuanto más haces, menos mereces.
El buey no es de donde nace, sino de donde pace.
Nadie sabe, sino quien lo lastra, lo que semejante casa gasta.
Comamos y triunfemos, que esto ganaremos.
Por ruin que el huésped sea, el mejor lugar se le deja.
Un día menos, una arruga más.
Manos que no dais, ¿qué esperáis?.
El que busca las escogidas, se queda con las raídas.
La mujer y la mula cada día te hacen una y suerte te dará Dios si no te hacen dos.
Libro prestado, perdido o estropeado.
A grandes cautelas, otras mayores.
A hombre de dos caras, hombre de buena espalda.
Chica es la aguja, y se halla si bien se busca.
Mujer enferma, mujer eterna.
Las mujeres son como las veletas: solo se quedan quietas cuando se oxidan.
De todos olvidado, muerto y no enterrado.
A un perro aunque sea Danés, lo capan Solo una vez.
Cuanto más primo, más me arrimo.
Pierde el hablar lo que ganó el callar.
No des el grito de triunfo antes de salir del bosque.
No lastimes a los demás con lo que te causa dolor a ti mismo.
Al que quiera saber, mentiras a él.
Casa ajena y caballo que no come hierba, déjale que se pierda.
Quien se acuesta con niños, amanece meado.
Poco pene tiene el que tiene poco. Mucho pene tiene el que se lo paga, y puta es su madre.
Cortesía de sombrero, hace amistades y no cuesta dinero.
La hija a quien la pidiere, el hijo se mirará a quién se dará.
Me agarro hasta de un clavo ardiendo.