La ley es firme de cola, pero quien quiere la viola.
Para colmo de males, tratar con animales.
La lealtad se paga.
Hambre y frío entregan al hombre a su enemigo.
Uno no se mea porque el baño esté lejos, sino porque no sale con tiempo.
El corazón es un guía que los pies siguen
Ser amable es ser invencible.
Cuando viejo el perro es, la zorra se mea en él.
Dar consejo y el vencejo, ese sí que es buen consejo.
Hagas lo que hagas, no te olvides de las bragas.
El vino desde que lo pisaron, por huir de los pies se sube a la cabeza.
Como se vive, se muere.
Chupar y figurar es fácil de llevar.
Hay que desconfiar siete veces del cálculo y setenta veces del calculador.
A quien te hizo beneficio, está siempre propicio.
Dáis por Dios al que tiene más que vos.
Bebes vino, no bebas el seso.
Ya muy viejo Salomón, de un niño tomo lección.
Un asno no aprecia compota de frutas.
Un muerto abre los ojos al vivo.
Cuando la miseria entra por la puerta, el amor sale por la ventana.
Variante: El caballo y la mujer, donde se puedan ver.
Si ayer eras Don Nadie y hoy Don Alguien eres, ¿qué más quieres?
A falta de vaca, buenos son pollos con tocino.
Al que le caiga el sayo, que se lo ponga.
Hombre de voz hueca, sesera vacía o seca.
Melón es el casamiento, que solo lo cata el tiempo.
El cerdo siempre busca el fango.
El olmo tiene bellas ramas, pero no da fruto.
Ave vieja, no está segura en jaula nueva.
Frente al ahorcado, no se mencione lazo.
Para bien hablar, antes bien pensar.
A gato escaldado una vez nomás lo atrapan.
Lo que la mujer no hace por amor, lo hace por despecho.
El que no tiene cabeza, tiene lomo.
Favorecer, es por norma perder.
Paciencia y barajar.
La sed del corazón no se apaga con una gota de agua
Te están dando Atol con el dedo.
Nadie diga: de esta agua no beberé, por turbia que esté.
Una vez que la vieja quiso comer carnero, habían ahorcado al carnicero.
No hay muerte más desastrada que la vida deshonrada.
Ora como si todo dependiera de Dios; pero trabaja como si todo dependiera del hombre.
Más necio es que necio el necio que quiere pasar por sabio.
Cuando el alumno esté listo para aprender, un maestro aparecerá.
El Rey reina, más no gobierna.
Una cara hermosa lleva en sí secreta recomendación.
Dijo el muerto al degollado: "¡A fe que estás apañado!".
Al afligido, su trabajo basta sin que otros le añadan.
Un vasillo de vino, al segundo le abre camino.