Cuando fueres por el camino no digas mal de tu enemigo.
De lo sublime a lo ridículo no hay más que un paso.
Palo dado ni Dios lo quita.
Quien no entiende una mirada, no entiende una larga explicación.
Dios nos dé lo necesario, que ser rico es un calvario.
Hay hombres como el dado: que se están de cualquier lado.
Un hombre de respeto debe ser reservado, reflexivo y valiente en la batalla; todos (los hombres) deben mantener el buen humor hasta que el fin les llegue.
Lección bien aprendida, tarde o nunca se olvida.
Un solo dedo no puede atrapar un piojo.
Si quieres comida mala, come la liebre asada.
Ni amor forzado, ni zapato apretado.
El que hace feliz a una mujer, es su esclavo; quien la hace desgraciada, es su dueño.
Agua en cesto se acaba presto.
La ignorancia es la medicina, el conocimiento enfermedad.
Ira de mujer, trueno y rayo es.
A quien a buen culo se arrima, buenas hostias le propinan.
Intelecto apretado discurre que rabia.
Al mal año, entra nadando.
El tiempo es oro.
El que no arriesga no gana.
Dinero que volando vino, se va por igual camino.
Si quieres un buen consejo, escucha a los viejos.
Para vivir una vida desprendida, no debemos considerar nada como de nuestra propiedad.
El enfermo quiere su vida, el médico quiere sus honorarios.
En mares serenos no se forman marineros buenos.
Culos conocidos, a cien años son amigos.
Quien muere, ni cobra, ni paga, ni debe.
Altramuces, cuando secos, amargos, y cuando mojados dulces.
El juego pone a prueba el oro, y el oro pone a prueba el juicio.
El de labios mentirosos disimula su odio, y el que propaga calumnias es un necio.
Ajo, ¿por qué no fuiste bueno?. Porque no me halló San Martín puesto.
Más largo que un día sin pan.
Agárrate, que hay curvas.
Del que mucho cela a su mujer, guardate como de Lucifer.
El que tiene boca, se equivoca.
Beber sudando agua fría, catarro o pulmonía.
Nunca permitas que tus pies vayan por delante de tus zapatos.
A cualquier cosa llaman rosa.
El que a los suyos menosprecia, a sí mismo se desprecia.
Para quien no tiene a la suerte de su parte, todos los días son martes.
Dicen que la educación se mama.
Buena crianza no pierde punto.
De cuarenta para arriba, ni te cases, ni te embarques, ni te mojes la barriga.
De pies a cabeza.
El pobre es rumboso; el rico roñoso.
Esto es de rompe y rasga.
El que calla, no dice nada.
Cada cual quiere las cosas a la medida de sus narices.
A quien tengas que dar de cenar, no te importe darle de merendar.
O crudo o asado por el fuego ha pasado.