Cuando fueres por el camino no digas mal de tu enemigo.
Andarse por las ramas.
Ni amor forzado, ni zapato apretado.
Un hombre de respeto debe ser reservado, reflexivo y valiente en la batalla; todos (los hombres) deben mantener el buen humor hasta que el fin les llegue.
Lección bien aprendida, tarde o nunca se olvida.
Intelecto apretado discurre que rabia.
La rubia de la panadera, que con el calor del horno se quiere poner morena.
Quien no entiende una mirada, no entiende una larga explicación.
La cabeza blanca y el seso por venir.
Hay hombres como el dado: que se están de cualquier lado.
El enfermo quiere su vida, el médico quiere sus honorarios.
El tiempo es oro.
Ira de mujer, trueno y rayo es.
Un solo dedo no puede atrapar un piojo.
Agua en cesto se acaba presto.
El que hace feliz a una mujer, es su esclavo; quien la hace desgraciada, es su dueño.
En mares serenos no se forman marineros buenos.
La ignorancia es la medicina, el conocimiento enfermedad.
A quien a buen culo se arrima, buenas hostias le propinan.
Dinero que volando vino, se va por igual camino.
Al mal año, entra nadando.
Culos conocidos, a cien años son amigos.
Si quieres comida mala, come la liebre asada.
El que no arriesga no gana.
Ajo, ¿por qué no fuiste bueno?. Porque no me halló San Martín puesto.
Si quieres un buen consejo, escucha a los viejos.
Más largo que un día sin pan.
Para vivir una vida desprendida, no debemos considerar nada como de nuestra propiedad.
Beber sudando agua fría, catarro o pulmonía.
Quien muere, ni cobra, ni paga, ni debe.
El juego pone a prueba el oro, y el oro pone a prueba el juicio.
Nunca permitas que tus pies vayan por delante de tus zapatos.
Altramuces, cuando secos, amargos, y cuando mojados dulces.
Para quien no tiene a la suerte de su parte, todos los días son martes.
El de labios mentirosos disimula su odio, y el que propaga calumnias es un necio.
De pies a cabeza.
El que a los suyos menosprecia, a sí mismo se desprecia.
Del que mucho cela a su mujer, guardate como de Lucifer.
Cada cual quiere las cosas a la medida de sus narices.
Agárrate, que hay curvas.
El que tiene boca, se equivoca.
Buena crianza no pierde punto.
El pobre es rumboso; el rico roñoso.
A cualquier cosa llaman rosa.
A quien tengas que dar de cenar, no te importe darle de merendar.
Dicen que la educación se mama.
De cuarenta para arriba, ni te cases, ni te embarques, ni te mojes la barriga.
A embestida de hombre fiero, ¡pies para que los quiero!.
Moda nueva, bien parece, y mal cuando fenece.
Esto es de rompe y rasga.