Donde comen tres, comerán cuatro, añadiendo más en el plato.
Amar a todos, confiar en nadie.
Entre un pastor y una garrota, no pasa la bota.
Donde está el rey, a cien leguas.
El corazón conoce la amargura del alma.
Pobre, feo y trillador; pide que te ayude Dios.
Administrador que administra y enfermo que enjuaga, algo traga.
Si bien canta el abad, no le va en zaga el monacillo.
Buenas razones cautivan los corazones.
No hay atajo sin trabajo, ni rodeo sin deseo.
Un día el lobezno se convertirá en lobo, aunque se haya criado entre los hijos del hombre.
Las esposas y los maridos por sus obras son queridos.
A la mujer fea, el oro la hermosea.
Si eres yunque, aguanta como yunque; si eres maza, hiere como maza.
No todo es miel sobre hojuelas.
A la mujer por lo que valga, no por lo que traiga.
El uno por el otro la casa sin barrer.
Acaso nuevo, consejero nuevo.
El burro al ratón le llamó orejón.
Busca la mujer pastora; que ella se hará señora.
No hay mayor emoción que la de volver al lugar en que se nació.
Malo vendrá que bueno me hará.
Se puede esconder el fuego, pero ¿Qué se hace con el humo?
Zanahorias y nabos, primos hermanos.
El que pasa por romero y no lo coge, si le viene algún mal que no se enoje.
Muchas buenas sopas se hacen en ollas viejas.
Desde torre o azotea, bien se otea.
Pan, jamón y vino añejo, son los que hinchan el pellejo.
Como Constanza, el culo hacia fuera y los pechos en danza.
No fíes ni porfíes, ni prometas lo incierto por lo cierto.
Fraile junto a doncella, ojo con él y ojos con ella.
Raza de can, amor de cortesano y ropa de villano, no dura más que tres años.
Bárbara reina, bárbaro gusto, bárbara obra, bárbaro gasto.
Cuando llueve en Agosto, llueve miel y llueve mosto.
Cuando el dedo señala la luna, el bobo mira el dedo.
Para abril, de un grano salen mil.
Con meros consejos, no se va muy lejos.
San Matías, cata Marzo a cinco días y si es bisiesto, cátalo al sexto.
Más grande que la conquista en batalla de mil veces mil hombres es la conquista de uno mismo.
Para seguir el sendero, mira al maestro, sigue al maestro, camina con el maestro, ve con el maestro, llegarás a ser maestro.
El que bien huele, mal hiede.
El que da sin que le pidan, pretende sin que le ofrezcan.
Más hace una hormiga andando que un buey echado.
Las cosas en caliente pegan.
Decir suele ser señal de no hacer, como ladrar lo es de no morder.
Si bien hicieres, sea mientras vivieres.
Oficio de albardero, mete paja y saca dinero.
El que a caracol ara, o sabe mucho o no sabe nada.
Poco y entre zarzas.
Llevar y traer, de todo ha de haber.