En las damas el desdén, es algo que parece bien.
Quien a su tiempo descansa, rinde el doble y no se cansa.
Mal está el ama, cuando el barbero llama.
A golpe dado no hay quite.
Cielo estrellado, tiempo variado.
Zapato de ramplón, de larga duración.
Los cementerios están llenos de valientes.
Una palabra aguda hiere más que un arma afilada.
En Agosto trilla el perezoso.
El que paga descansa, pero el que cobra aún más.
Debajo de la manta, tanto vale la negra como la blanca.
Cuando el ventero está en la puerta, el diablo está en la venta.
Más da el duro que el desnudo.
Ir a amarrar el zorro.
Hacer enseña a hacer.
De las palabras, no el sonido sino el sentido.
Hay una puerta por la que pueden entrar la buena o la mala fortuna, pero tú tienes la llave.
No hay bestia que no brame en su guarida.
La abuela que no guardo leña en abril, no supo vivir.
Los justos no tropezarán jamás; los malvados no habitarán la tierra.
El amor enseña incluso a un cura a bailar
Al vino y al niño hay que criarlos con cariño.
Mal puede cumplir el pobre con la palabra dada.
Donde hay patrón no manda criado.
Quien tiene madre, muérasele tarde.
Sol en Diciembre y nieve en Mayo, nunca buen.
Muchas manos al pucherón, pronto se Llega al hondón.
Al mal torero, hasta los cuernos le molestan.
Lo que no quiere el hortelano le produce la huerta.
En el modo de partir el pan se conoce al que es tragón.
De padre carpintero, hijo zoquete.
La virtud en sí es un premio
Boñiga de vaca en quemadura, pronto la cura.
Hacerse de la vista gorda.
Tras cada bocado, un trago, sería demasiado; pero tras cada tres, justo es.
Cuando sea monja te regalaré un higo, dijo un amigo a otro amigo.
Ser rico y privarse, no es ser rico, sino guardián de equipajes.
El crédito fue asesinado por los malos pagadores
Dale, si le das, que me llamen en casa.
Quien dice la verdad, cobra odio.
Sobre advertencia no hay engaño.
Cada gota que cae del cielo, tiene su sitio hecho.
Al que come beleño, no le faltará sueño.
Vamos a ver dijo el ciego.
El malo siempre piensa engaño.
Lo que con tus padres hagas, con tus hijos lo pagas.
La nuez llena, menos que la vana suena.
Agua encharcada, hervida después de colada.
Reniego del amigo que me encubre el peligro.
A donde acaba el novio, empieza el marido.