Hay que hacer de tripas corazones.
Favor hecho a muchos, no lo agradece ninguno.
Más cura el tiempo que soles y vientos.
De los celos, se engendran los cuernos.
El buen libro de las penas es alivio.
No hay mudanza que pueda bien hacerse sin dosis buena de templanza.
Según San Andrés, el que tiene cara de tonto, lo es.
Real ahorrado, real ganado.
A la que bien baila, con poco son le basta.
Quien no quita gotera, hace casa entera.
El ruso tiene tres principios: quizá, de alguna manera, no importa.
Antaño me mordió el sapo, y hogaño se me hincho el papo.
Lo que no mata engorda.
Lo que por agua viene por agua se va.
El que debe y paga, descansa.
¡Qué alegre son el del bolsón!.
Al gato goloso y a la moza ventanera, tápales la gatera.
El verano es la madre de los pobres
Año bisiesto, año siniestro.
Yo estudio derecho, dijo el borracho.
Quien de mucho mal es ducho, poco bien le basta.
El hombre afortunado tiene pan y amigos
Por unas saludes, no te desnudes.
El mal penetra como una aguja y luego es como un roble.
Cada persona es dueña de su silencio y esclavo de su palabra.
Busca la respuesta en el mismo lugar de donde vino la pregunta
De los amigos me guarde Dios, que de los enemigos me guardo yo.
La valla más baja es el más fácil de saltar.
Lo que poco cuesta, poco se aprecia.
Una carga inclinada no va a llegar a su destino.
En cualquier sitio se cuecen habas.
Casa no hará, quien hijos no ha.
De la cuchara a la boca, se cae la sopa.
A cada ollaza su coberteraza.
La necesidad hace a la vieja trotar.
Comer hasta reventar, beber hasta emborracharse, que lo demás es vicio.
Costumbres hacen leyes, que no los reyes.
El buen tiempo hay que meterlo en casa.
Cuando tu ibas, yo venia.
Hasta la hora del luto, ojo enjuto.
El que de treinta no sabe y de cuarenta no tiene, no lo aguarde si no es que herede.
El que se ajunta con perro a ladrar aprede.
Casa de Dios, casa de tos.
Feliz es el hombre que encuentra un amigo generoso.
Cada cual conoce el trote de su caballo.
El que mea y no pee, es como el que va a la escuela y no lee.
Donde quiera que pone el hombre la planta, pisa siempre cien senderos.
Cada necio quiere dar su consejo.
Amistad entre desiguales, uno es señor y el otro el servidor.
Cuando un árbol es duro debe ser abatido