Qué satisfacción estar enamorado
De los celos, se engendran los cuernos.
Más cura el tiempo que soles y vientos.
Despacito y buena letra.
No hay mudanza que pueda bien hacerse sin dosis buena de templanza.
El buen libro de las penas es alivio.
A la que bien baila, con poco son le basta.
Al gato goloso y a la moza ventanera, tápales la gatera.
Favor hecho a muchos, no lo agradece ninguno.
El ruso tiene tres principios: quizá, de alguna manera, no importa.
Lo que no mata engorda.
Antaño me mordió el sapo, y hogaño se me hincho el papo.
Real ahorrado, real ganado.
El hombre afortunado tiene pan y amigos
El que debe y paga, descansa.
Quien no quita gotera, hace casa entera.
Lo que por agua viene por agua se va.
¡Qué alegre son el del bolsón!.
Quien de mucho mal es ducho, poco bien le basta.
El verano es la madre de los pobres
Año bisiesto, año siniestro.
El mal penetra como una aguja y luego es como un roble.
La valla más baja es el más fácil de saltar.
El que se ajunta con perro a ladrar aprede.
De la cuchara a la boca, se cae la sopa.
Yo estudio derecho, dijo el borracho.
La necesidad hace a la vieja trotar.
Una carga inclinada no va a llegar a su destino.
Busca la respuesta en el mismo lugar de donde vino la pregunta
Comer hasta reventar, beber hasta emborracharse, que lo demás es vicio.
Por unas saludes, no te desnudes.
En cualquier sitio se cuecen habas.
Cada persona es dueña de su silencio y esclavo de su palabra.
A cada ollaza su coberteraza.
Cada cual conoce el trote de su caballo.
Lo que poco cuesta, poco se aprecia.
Cuando tu ibas, yo venia.
Casa no hará, quien hijos no ha.
Algo quiere la coneja, cuando mueve las orejas.
De los amigos me guarde Dios, que de los enemigos me guardo yo.
Donde quiera que pone el hombre la planta, pisa siempre cien senderos.
No te acerques a una cabra por delante, a un caballo por detrás, y a un tonto por ningún lado.
Hasta la hora del luto, ojo enjuto.
Cuando un árbol es duro debe ser abatido
Cuando la suerte es cochina, cualquier perro nos orina.
Casa de Dios, casa de tos.
El buen tiempo hay que meterlo en casa.
El que mea y no pee, es como el que va a la escuela y no lee.
Costumbres hacen leyes, que no los reyes.
Es más fácil doblar el cuerpo que la voluntad.