Hasta verlo en la era, llámalo hierba.
Pocas palabra y muchos hechos.
Ajo dulce ni leño sin humo.
El tiempo es una lima que muerde sin hacer ruido.
A la sombra de los buenos, viven los malos.
Las deudas de cariño, solo con amor se pagan.
Hay que guardarse bien de un agua silenciosa, de un perro silencioso y de un enemigo silencioso.
Teta que mano no cubre, no es teta, sino ubre.
Ocasión y tentación, madre e hija son.
Yegua cansada, prado halla.
Ahullama no pare calabaza.
Frío es el amigo, y caliente el enemigo.
Zumbido de mosquito, música de violín chiquito.
Cuando la paja se mete en el pajar, las mocitas ya pueden trasnochar.
Escucha tu corazón... que sabe.
Como la mosca es Arteaga; donde se para "la caga".
No es lo mismo una leyenda hebrea que una vieja leyendo hebria.
La mujer casada, con la pierna quebrada y en casa.
Los pájaros, tirándole a las escopetas.
Loro viejo no da la pata.
Donde gobierna capitán, no manda marinero.
Daño es ser engañado una vez, dos, necedad es.
La cama es buena cosa: quien no puede dormir, reposa.
Dos hambrientos a un pan, mal trato le dan.
Para salir del hoyo un buey solo no basta, se necesitan dos.
Los hermanos y las hermanas están tan unidos como las manos y los pies.
Por Santiago y Santa Ana pintan las uvas, y para la Virgen de Agosto ya están maduras.
Quien coma la carne, que roa el hueso.
Quien del diablo duerme, poco aprende.
Si quieres convertirte en calígrafo: Escribe, escribe y escribe.
De cien en cien años, vuelve el río por sus andamios.
Una obra acabada, otra empezada.
Todo lo que corre nada y vuela, a la cazuela.
No hay caldo que no se enfríe.
Dar y quitar, derechito al infierno sin descansar.
A casa del amigo rico, irás siendo requerido, y a casa del necesitado, irás sin ser llamado.
Amigos somos, pero los peces aparte.
Ni poeta con dinero ni mujer sin pero.
Mas vale paso que dure, que trote que canse.
Hacer más daño, que un buey por un tejado.
A la fuerza ahorcan.
Años de nones, muchos montones.
Cuanto más se camina por el bosque, más leña se encuentra
Abejas y ovejas, en sus dehesas.
Las piedras rodando se encuentran.
Oficio ajeno, dinero cuesta.
Quien te aconseja comparte tu deuda
¿Quérellas?. Huye de ellas.
Quien bien siembra, bien coge.
Yo para ser feliz quiero un camión.