El necio se divierte con su mala conducta, pero el sabio se recrea con la sabiduría.
Haga lo que dice su profesor pero no el qué él hace.
Ten tu mano pronta para echarla al sombrero, y tardía para meterla en el bolsillo.
Amor no es quien enciende la flama en el corazón, sino la pareja que mutuamente la mantiene viva.
Mujer, viento y ventura, pronto se mudan.
Badajoz, tierra de Dios, que andan las putas de dos en dos.
Cielo a lana, si no llueve hoy lloverá mañana.
Al que nunca bebe vino no le fíes ni un comino.
Nunca se olvidan las lecciones aprendidas en el dolor.
A Salamanca, putas, que llega San Lucas
Llagas viejas, tarde sanan.
No hay sábado sin sol, ni doncella sin amor, ni moneda que no pase, ni puta que no se case.
La vaca y la mujer, paren a la vez.
El marido y la mujer deben ser como las manos y los ojos: cuando duele la mano, los ojos lloran, y cuando los ojos lloran las manos secan las lágrimas.
Irse bestia y volver más, muchas veces lo verás.
«Si en una noche negra una hormiga negra sube por una negra pared, Dios la está viendo».
Dinero que prestaste, enemigo que te echaste.
Viejo con joven en la cama, muy repleta tiene el arca.
El suspiro de una joven se oye desde más lejos que el rugido de un león.
El mismo martillo que rompe el cristal forja el acero.
Váyase lo ganado por lo perdido.
Lo que sucede en la olla solo el cucharón lo sabe
A buenas horas, mangas verdes
Por un perro que maté, mataperros me llamaron.
Quien tiene en el corazón el amor por una mujer, no tiene tiempo de odiar
Ni en el agua ni en el viento, escribas tu pensamiento.
El que en buen árbol se aloja, dos veces se moja.
Cuando uno no quiere, dos no barajan.
Te conozco mascarita
Empieza a cuidar la naturaleza y la naturaleza cuidará de ti.
Ora en juego, ora en saña, siempre el gato mal araña.
Quien quisiere mentir, atestigüe con muertos.
La arena del desierto es para el viajero fatigado lo mismo que la conversación incesante para el amante del silencio.
Porque un borrico te dé una coz, ¿vas tú a darle dos?.
Irse con la música a otra parte.
El poder es el mayor enemigo de su dueño.
Mas quiero viejo que me regale, que mozo que me mande.
Cuando el pájaro la pica, es cuando la fruta está rica.
Calva buena, luna llena.
El humo al suelo, agua en el cielo.
Nuestra vida es un río que desemboca en el mar
En casa del herrero, nunca falta un palo.
A gran arroyo, pasar postrero.
Llámame tío, pero no cuentes con nada mío.
Con ladrones y gatos, pocos tratos.
Los infortunios que no pueden evitarse, deben endulzarse.
Cada año trae su daño, y cada día su acedía.
Dar gato por liebre, no solo en las ventas suele verse.
Ropa que mucho se cepilla, pronto raidilla.
Al amigo reconciliado, con un ojo abierto y el otro cerrado.