La mujer y la sardina ha de ser pequeñina.
De desgraciados está el mundo lleno.
Los buenos vuelan, los malos quedan.
¡Periquillo con mando!, ya estoy temblando.
Dios nos da las manos pero no construye los puentes
La ofensa se olvida en una noche, el beneficio en un día
Ya no hay fiadores: matáronlos los malos pagadores.
Cuando la zorra predica, no están seguros los pollos.
El rosario en el cuello, y el diablo en el cuerpo.
Saco de yerno, nunca es lleno.
Tres estornudos, resfriado seguro.
De los vivos mucho diezmo, de los muertos mucha obada, en buen año, buena renta, y en mal año, doblada.
Buena fama merece quien por su patria muere.
Que cada sacristán doble por su difunto.
La mala suerte es pelota, que pega pero rebota.
Aprendiz de mucho, maestro de nada.
El inicio es la mitad de la tarea.
Quien se mete a redentor, lo clavan, como al Señor.
Saber más que Merlín.
Unos por otros, la casa sin barrer.
En Marzo, la veleta, ni dos horas está quieta.
Ni quito ni pongo rey.
Salir del fuego para caer a las brasas.
Hijo de padre pobre, justo es que mucho lo llore, hijo de padre rico, llorándolo tantico.
Adelante con los faroles.
El primer grado de locura es creerse cuerdo, y el segundo proclamarlo.
Mal por mal, mejor está mi Pascual.
Al mal dar, tabaquear.
Más vale estar con la boca cerrada y parecer estúpido, que abrirla y confirmarlo.
Valiente es el que se bate contra dos enemigos pero lo es más quien hace el amor con los bolsillos vacíos
En los bares y en la ruta, se conoce al hijoputa.
Vino y mujeres, dan más pesares que placeres.
Para aprender a rezar no hay como viajar por mar.
Alcalde que por momentos se dispara, háganle arrimar la vara.
Tiene doble trabajo hincharse y deshincharse.
Fiambre y fiado, saben bien, pero hacen daño.
Quien con el viejo burlo, primero rió y luego lloró.
Es más fácil meterse en un problema que salir de él.
¿Qué hemos de hacer?. Descansar y tornar a beber.
Ante un acuerdo, cuídate de que una de las partes no quede con la espada y la otra con la vaina.
Por los Reyes lo conoce el buey, y por San Sebastián el gañán.
Camina más una hormiga que un buey echado.
La buena suerte se pasa, y el saber se queda en casa.
Es de sabios, cambiar de opinión.
Come Juan Gómez, que de lo tuyo comes.
San Simón y San Judas, mata los puercos y tapa las cubas.
No puedes guiar el viento, pero puedes cambiar la dirección de tus velas.
Maestre por maestre, seálo éste.
Quien tiene el estómago lleno, dice: ayunemos.
Desnudo naci, desnudo me hallo; ni pierdo ni gano.