Entre los extremos de cobarde y de temerario está el medio de la valentía.
Del cerdo me gustan hasta los andares.
Cada cual en su madriguera sabe más que el que viene de fuera.
El cobarde vive, el valiente muere.
Ocioso y lagarto, no mueren de infarto.
La raíz de todos los males es el amor al dinero.
Variante: El perro viejo, si ladra, da consejo.
El ave de rama en rama, y el numérito a la cama.
A la mujer por lo que valga, no por lo que traiga.
Bien convida, quien prestó bebe.
Juramentos de amor se los lleva el viento.
Gota de miel, caza más moscas que un tazón de hiel.
Los amigos, el aceite y el vino deben ser viejos
Bien a bien o mal a mal, llena tu costal.
El perro no come perro, ni el gorgojo come fierro.
Palabras son cosa fría para el que aún de las obras no fía.
Antes pan que vino, y antes vino que tocino, y antes tocino que lino.
¡No nos mires, unete! (Transición española).
La reputación dura más que la vida.
Hacer de su capa un sayo.
La maledicencia es una mala hierba que solo crece en los estercoleros.
A la prima se le arrima y a la hermana con más ganas.
El muerto delante y la griteria atrás.
No creo en gardenias negras, ni en virginidad de suegras.
La cera se destruye y la procesión no camina.
En casa del pobre, la plata se vuelve cobre.
A "creique" y "penseque" los ahorcaron en Madrid.
El llanto alivia el quebranto.
El que hambre tiene, con pan sueña.
Lo de balde es caro.
Desde torre o azotea, bien se otea.
En casa de los tíos ella es la tía.
Quien bien te quiere te hará llorar; quien mal, reír y cantar.
A la col, tocino; y al tocino, vino.
De los vivos mucho diezmo, de los muertos mucha obada, en buen año, buena renta, y en mal año, doblada.
Pan, que en la boda de un cojo lo dan, pero no a todos los que van.
En el horizonte de las tierras bajas un altozano parece una montaña
Al mal torero, hasta los cuernos le molestan.
No querer queso, sino salir de la ratonera.
En casa del que jura, no faltará desventura.
Dios repudia al que falsea las palabras; su gran abominación es el pendenciero de vientre.
Abril, Abrilillo, siempre fuiste pillo.
Gran hidalguía y la despensa vacía.
Habladas o escritas las palabras, sobran las que no hacen falta.
Paciencia y barajar.
Se heredan dinero y deudas
Estando sabroso el frito, el plato no importa un pito.
Le vale mucho más al cuerdo la regla, que al necio la renta.
Desnudar un santo para vestir otro, es de bobos.
La mujer hilando, y el hombre, cavando.