El agua hace sudar; el vino, cantar.
Me picó una araña y me até una sábana.
Cada uno va a su avío, y yo, al mío.
En casa limpia los ángeles bailan de gusto.
También los secretarios echan borrones.
Ni están todos los que son, ni son todos los que están.
Quien tiene alforjas y asno, cuando quiere va al mercado.
Cuando la vela azota al palo, malo.
La Verdad es relativa, la neta es absoluta.
Quien tiene culo de mal asiento, no acaba ninguna y empieza ciento.
El que de ilusiones vive, de desengaños perece.
Nunca digas a tu enemigo que tus pies han resbalado.
Las penas no matan, pero rematan.
El que quiere baile, que pague músico.
A las barbas con dinero, honra hacen los caballeros.
Tres días hay en el año que se llena bien la panza: el santo, el cumpleaños y el día de la matanza.
Esto es pan comido.
Al calvo pelón como al niño cagón.
Borrón y cuenta nueva, la cuenta pasada aprueba.
Atiende más a la mirada del sabio que al discurso del necio.
Malo va al que arrastran, aunque vaya en serón nuevo.
Más vale un pan con Dios que dos con el diablo.
La adoración es una admiración trascendental
Es mejor callar y parecer idiota, que hablar y no dejar la menor duda.
Es más fea que un coco macaco.
La bebida despinta al barniz y descubre al hombre.
Cuanto más primo, más me arrimo.
El mucho joder empreña.
Amor de putas y fuego de virutas, luce mucho y poco dura.
No da quien tiene, sino quien quiere.
La misa y el pimiento son de poco alimento.
Si quieres llegar rápido, camina solo; si quieres llegar lejos, camina acompañado.
Donde lloran esta el muerto.
El corazón en paz ve una fiesta en todas las aldeas.
Callemos, que el sordo escucha.
El hombre reina y la mujer gobierna.
Huí de la ceniza y caí en las brasas.
Amistad entre desiguales, poco dura y menos vale.
Como Marzo vuelva el rabo, ni queda pastor ni ganado.
Hábito malo, tarde es dejarlo.
Torta en masa bien se pasa.
A la gente alegre el cielo la ayuda
No quemes tu casa para ahuyentar a los ratones.
Moro viejo, mal cristiano.
Junto a la puta y su garzón, no junto al ladrón.
Dios da la harina y el Diablo la maquila.
No está la Magdalena para tafetanes.
Siempre dan las nueces al que menos las merece.
Cada uno halla horma de su zapato.
Nunca hagas grande a quien nació rastrero.