El buen mosto sale al rostro.
Para preservar un amigo tres cosas son necesarias: honrarlo cuando esté presente, valorarlo cuando esté ausente, y asistirlo cuando lo necesite.
A can que lame ceniza, no fiarle harina.
Aullar contra el ciervo, perder voces y tiempo.
El amor es ciego, pero el casamiento encuentra la cura.
Al perro que tiene dinero se le llama señor perro.
Canta zurrón, canta, si no, darte he una puñada.
El tiempo y las palabras no pueden volver a recogerse.
Partidarios: gente amiga de llenar bolsa y barriga.
Guiso recalentado y amigo reconciliado, dales de lado.
El ruin cuando más le ruegan, más se ensancha.
Siempre le dan habas al que no tiene muelas.
Amistad de yerno, sol en invierno.
Palabras blandas te pondrán en andas.
Jornal adelantado, brazos quebrados.
Pascua pasada, el martes a casa.
Boñiga de vaca en quemadura, pronto la cura.
Maldición, y pulgón, y potra, y sabañón, en tal compañón.
Machuco le dijo a Vargas: parejitas van las cargas.
Años y desengaños hacen a los hombres huraños.
A galgo mojado, liebre enjuta.
Humo y mala cara, sacan a la gente de casa.
Dádivas quebrantan peñas.
Variante: El gato escaldado del agua fría huye.
si bebes el agua, sigue la costumbre.
El que tiene hijos vive como un perro y muere como un hombre; y el que no los tiene, vive como un hombre y muere como un perro.
El pastor que se acuesta con sus abarcas, cuando se despierta no se las calza.
Donde hubo humareda, el rescoldo queda.
Una hora duerme el gallo, dos el caballo, tres el santo, cuatro el que no es tanto, cinco el capuchino, seis el peregrino, siete el caminante, ocho el estudiante, nueve el caballero, diez el pordiosero, once el muchacho y doce el borracho.
El hambre y la guerra, para verlos a cien leguas.
A la mujer que fuma y bebe el diablo se la lleve. Y si además mea de pie, "liberanos domine".
Ira de dos que se aman, en abrazos para.
Voz del pueblo, voz del cielo.
Ve donde no te llaman y volverás con las orejas gachas.
Cuando borrachos hay, madre falta.
A persona lisonjera, ni oírla siquiera.
Muchos a dispoñer, ningún a cumprir.
No alabes el día hasta que haya llegado la tarde; no alabes a una mujer hasta su pira; no alabes una espada hasta haberla probado; no alabes a una doncella hasta que se haya casado; no alabes el hielo hasta haberlo cruzado; no alabes la cerveza hasta haberla bebido.
¿Dónde vas Vicente?. Donde va la gente.
Quien a viejo quiera llegar, a los viejos ha de honrar.
No ruegues a mujer en cama, ni a caballo en el agua.
A la mujer y al viento, pocas veces y con tiento.
Lágrimas de viuda, poco duran.
Los ojos se fían de ellos mismos, las orejas de los demás.
Cuando naciste tú llorabas y todos alrededor sonreían. Vive la vida de modo que cuando mueras tu sonrias y todos alrededor lloren.
Al comprar caballos y al tomar mujer cierra los ojos y encomiéndate al Señor
Cuando uno esta en malas, hasta la mujer se le niega.
Un real de deuda, otro acarrea.
Pronto pasan al olvido los muertos y los idos.
Vino en jarro quiero; que no me sindiquen lo que bebo.