El que mal anda, mal acaba.
El amor es ciego, pero ve a distancia
Enemigos grandes: vergüenza y hambres.
Comed bueno, cagad fuerte, que pronto vendrá la muerte.
La amistad, la que quieras, pero la cebada, a veinte la fanega.
Ratones, arriba, que no todo lo blanco es harina.
Cuando salta la liebre no hay galgo cojo.
Administradorcillos, comer en plata y morir en grillos.
Díjome mi madre que porfiase, pero que no apostase.
Para morir siempre es muy pronto, para amar nunca es tarde.
Quien la gana sufre, quien lo encuentra goza.
Hermosura de hembra, mil desazones siembra.
Las palabras son como las abejas: tienen miel y aguijón.
Salir del fuego para caer a las brasas.
No paramos de divertirnos porque estemos viejos. Estamos viejos porque paramos de divertirnos.
La carne en el techo y el hambre en el pecho.
Tantas veces va el cántaro a la fuente, que al final quiebra.
Las palabras ásperas hieren más de una flecha envenenada.
Ávila, santos y cantos.
Lo que no acaece en un año, acaece en un rato.
A quien presta su frazada, le toca aguantar la helada.
A la mujer parida y a tela urdida, nunca le falta guarida.
A padre avaro, hijo pródigo.
En amores: Corazones y en Empedradas: Zapatos.
Es tarde cerrar la puerta del establo después que los caballos se han desbocado.
El que a la tienda va y viene, dos casas mantiene.
A quien te dice que te quiere más que tu mamá o papá, no le creas.
A burlas, burlas agudas.
Ni "arre" que corras ni "so" que te pares.
El suspiro de una joven se oye desde más lejos que el rugido de un león.
Gustos y colores, los que cada uno prefiera son los mejores.
Haz lo que el cura dice y no hagas lo que el hace.
Volver a inventar la rueda.
Amor de puta y vino de frasco, a la noche gustosos y a la mañana dan asco.
Mucho corre la liebre, pero más el galgo que a prende.
Ida por ida, ir por ir, más vale a la taberna que a la botica.
Los padres a brazadas, y los hijos, a pulgadas.
Reniego de plática que acaban en daca.
El que ríe mucho, es tenido por insensato, y el que no ríe es de casta de gato.
La carne triste, no la quiere ni Cristo
Dar gato por liebre, no solo en las ventas suele verse.
Lo que es obvio, no es necesario que sea explicado.
El fanfarrón mata a un león ausente, pero se asusta de un ratón presente.
Por dinero baila el perro, y por pan si se lo dan.
En martes, y tu hijo cases, y tu cerdo mates.
Irse uno bestia y volver asno, no es milagro.
Como sé que te gusta el arroz con leche por debajo de la puerta te echo un ladrillo.
Si el bueno sufre y el malo prospera, se siente el deseo de hacer mal las cosas.
Lancha La no pasa en balde.
Entre pitos y flautas.