Los falsos amigos y las deudas, siempre llegan sonriendo.
Por dinero baila el perro, y por pan si se lo dan.
Como sé que te gusta el arroz con leche por debajo de la puerta te echo un ladrillo.
El fanfarrón mata a un león ausente, pero se asusta de un ratón presente.
En martes, y tu hijo cases, y tu cerdo mates.
Obra de chapucero cuesta poco, pero vale menos.
Por San Isidro labrador, se va el frío y viene el sol.
Irse uno bestia y volver asno, no es milagro.
Tal queda la casa de la dueña, ido el escudero, como el fuego sin trashoguero.
Más logran las lágrimas que las palabras.
Si te molesta que te mientan, no preguntes.
Más matan cenas que guerras.
Racimo corto, vendimia larga.
Al amanecer resbalos, y al anochecer charquies.
Los hijos cierran los oídos a los consejos y abren los ojos a los ejemplos. Fernando Monzón.
Vicio no castigado crece desatado
El que buen Norte tiene, seguro va y seguro viene.
El lechón de un mes, y el pato, de tres.
Ayer era una flor, hoy solo es un sueño
Quien bien te quiere te hará llorar; quien mal, reír y cantar.
El que a pueblo extraño va a enamorar, va a que lo engañen o a engañar.
El primer grado de locura es creerse cuerdo, y el segundo proclamarlo.
Hacer la de Lucas Gómez; tu te la traes, tu te la comes.
Consejos en amores nunca recibas, y menos cuando vienen de las amigas.
Los gitanos no quieren a sus hijos con buenos principios.
Alegría en la villa que hay berenjenas en la plaza.
El amor existe tanto bajo la lana como bajo la seda
Dale de comer rosas al burro y te responderá con un rebuzno.
Yegua cansada, prado halla.
Obras vea yo; palabras, no.
Pollo nuevo y vino anejo, hacen mozo al hombre viejo.
Cantando y cantando, las penas se van aliviando.
Alegrías y pesares, te vendrán sin que los buscares.
El viejo y el horno por la boca se enciende.
El zorro cree que todo el mundo come pollo como él.
Dios castiga, pero no ha palo.
Atrás viene quien las endereza.
Roma, acuerdos y locos doma.
Los verdaderos amigos son tan raros como las moscas blancas
Burlas verdaderas, peores son que agrias veras.
De dientes pa'fuera.
De padres bocois hijos cubetas.
Las malas nuevas, pronto llegan.
Con caracoles, higos y brevas, agua no bebas.
Cuando la puta hila y el rufián devana y el escribano pregunta cuantos son del mes, mal andan los tres.
A hija casada, los yernos a la puerta.
Abril, Abrilillo, siempre fuiste pillo.
Donde hubo pan migajas quedan.
¿Adónde vas, mal?. Adonde hay más.
La fantasía es la primavera del alma