Casa sin hijos, higuera sin higos.
A la puta y al barbero, nadie los quiere viejos.
Quien bien quiere a Beltrán, bien quiere a su can.
El que se acuesta con niños, se levanta meado.
Cada loco con su tema.
El buscador es descubridor.
Dios hace lo que quiere, y el hombre, lo que puede.
Es por bondad de corazón por lo que el cangrejo rechazó que Dios le fabricara una cabeza.
Ovejas de una puta, carneros de un ladrón, bien haya quien os guarda, mal haya cuyo sois.
Bueno es el amigo, querido el pariente, pero pobre tu bolsillo si dentro no hay nada.
A la leche, nada le eches; pero le dice la leche al aguardiente: ¡déjate caer, valiente!.
Vino y amores, de viejo los mejores.
Gran desengaño, gran lección, aunque con daño.
Quedarse como el gallo de Morón, sin plumas y cacareando.
No creas nunca en cielo serrano, lagrimas de mujer o cojera de perro.
Galga salida, a liebre parida.
Febrerillo loco, un día peor que otro.
Quien en Febrero no escarda, ¿a qué aguarda?.
El que a los veinte no es valiente, a los treinta no es casado, y a los cuarenta no es rico, es gallo que clavó el pico.
Abajo está lo bueno, dice la colmena al colmenero.
El ladrón juzga por su condición.
A burra nueva, cincha amarilla.
Amistad prendida con alfileres, la que se desprende cuando lo quieres.
Un tigre no pierde el sueño por la opinión de las ovejas.
Cada cual en su corral.
Quien lleva toda su vida a su mujer sobre la espalda, cuando la deja en el suelo, ella dice: ¡Estoy fatigada!.
Canta el grillo, canta la rana, lo que no se haga hoy, se hará mañana.
Donde manda el amo se ata la burra.
Cantarillo que muchas veces va a la fuente, o deja el asa o la frente.
Tantos trabajos y a la vejez andrajos.
Albricias, madre, que pregonan a mi padre.
Nota: Lo cita García Márquez en "El amor en los tiempos del cólera".
Potros que de feria en feria van, cada día menos valdrán.
Disparar otra flecha para encontrar la anterior
Todos los días no se le muere el burro al arriero.
¿Fiaste?. ¡La cagaste!.
Ama a quien te ama, responde al que ama.
A la moza y a la parra, álzala la falda.
A dos puyas no hay toro bravo.
Donde hablen, habla; donde ladren, ladra.
Días que pasan de enero, ajos que pierde el ajero.
Majada forera, sestil de verano, quien aquí te puso, mal sabe de ganado.
Cuando el español canta, o ha llorado o no tiene blanca.
La cama, el fuego y el amor, nunca te dirán vete a tu labor.
Un bellaco cree que nada se puede hacer sin bellaquería.
Tenés cola que te machuquen.
Si te cansas de un amigo, préstale dinero.
Juego que tiene revancha, no hay que tenerle miedo.
Nada sabe su violín y todos los sones toca
Rencillas entre amantes, mayor amor que antes.