Lo bien hecho bien parece, y estaban ahorcando a su marido en la plaza.
El que pide y no da, siempre algo tendrá.
De aquella me deje Dios comer, que en Mayo deja los pollos y comienza a poner.
El que es buen pagador es señor de la bolsa de otro.
Si vas a comprar no empieces por enseñar el dinero.
Corrido va el abad por el cañaveral.
Hombre prevenido, nunca fue vencido.
A la mar madera, y huesos a la tierra.
Tener todo lo necesario para ser feliz, no es una buena razón para serlo realmente
Alli se puede comer por una peseta.
El ahorro es santo porque hace milagros.
De ovejas blancas, nacen corderos negros.
La gotera dando y dando, la piedra va perforando.
El que cabras cría, va a juicio cada día.
Bromas pesadas solo al que las da le agradan.
El Sil lleva el agua y el Miño la fama.
Cuentas claras y el chocolate espeso.
Llegar y besar, suerte es singular.
Quien gasta y no gana, ¿de qué comerá mañana?.
El mosquito no se apiada del hombre, por más flaco que esté.
Mucho beber y no caer, non pode ser.
Las deudas de juego son deudas de honor.
Ninguna mortaja, es grata ni maja.
El mal del amor, no lo cura el doctor.
Al cabo de un año más come el muerto que el sano.
Por mucho pan nunca es mal año.
El bien se vende por onzas y el mal por arrobas.
Exagerar y mentir, por un mismo camino suelen ir.
Recordad siempre la partida tienes que guardar.
Quien por su seso se guía, hará cualquier tontería.
Cuando la noche es tan oscura que no llegas a divisar tu nariz, estate seguro que el alba está muy cerca.
El que bien reparte, se lleva la mejor parte.
Mejor ser criado en buena casa que amo en mala.
Favorece al afligido, y serás favorecido.
De lo que veas cree muy poco, de lo que te cuenten nada.
La curiosidad anda en busca de novedad.
Está permitido, en tiempo de peligro, andar con el diablo hasta haber atravesaado el puente.
La puta y la coneja, cuanto más se lava más negra semeja.
Juan de Aracema que no tenía palabra mala, ni obra buena.
La vejez es deseada, pero cuando llega, odiada.
Por puerta abierta ladrones entran.
Si a viejo quieres llegar, las cargas has de soltar.
No hay amor feo ni cárcel alegre.
La voz que el culo emite, no hay arrastre de silla que lo evite.
Prefiere la deshonra de la caída, a la deshonra de las muletas.
A quien tengas que dar de cenar, no te importe darle de merendar.
El que tiene tejado de vidrio no tira piedras al de su vecino.
El que con muchos se casa, a todos enfada.
Es más tonto que mandado hacer de encargo.
En gustos y colores, no discuten los doctores.