El que ganó y calló, hizo lo que debió.
Por un clavo se pierde una herradura.
Patada de yegua no mata caballo.
Más que la mujer hermosa vale la hacendosa.
Neblina, del agua es madrina.
Día de San Martino, todo mosto es buen vino.
Las leyes van, a donde quieren los reyes.
Entre más cuervos haya, la rapiña es devastadora.
Una aguja en un pajar, es difícil de encontrar.
Variante: En Junio, la hoz en puño.
La mula feliz la pasa: fornica y no se embaraza.
Bien barato estaría el pan, si no lo comiera el holgazán.
Perro en tierra barbechada, no guarda nada.
Quien vengarse quiere, calle y espere.
A Roma por todo.
Dame pan y llámame perro.
Qué buenos semos, mientras comemos.
Llave que en muchas manos anda, nada guarda.
Perro pendejo, no va a la gloria.
Perder es mucho ganar, si no has de volver a jugar.
El hombre como el oso, cuanto más feo, más hermoso.
El tiempo no pasa en balde.
Está creyendo la beata, que quien reza y peca empata.
La promesa debe ser cumplida y la acción debe tener resultado.
Daría yo un ojo, porque a mi enemigo sacasen uno.
Feliz es el hombre que encuentra un amigo generoso.
Saber callar es una prueba de sabiduría que buscan pocos hombres.
Guardas bien y no sabes para quien.
Rosa que muchos huelen, su fragancia pierde.
Hay que dar para recibir.
Las cerezas con rabo, y si no en el árbol.
El que tiene es el que pierde.
Demasiado pedo para la mula.
No acose, que la están peinando.
No plantes viña junto a camino, porque todo el que pasa coge un racimo.
La última cuenta la paga el diablo.
El que persevera triunfa.
Quien no arriesga nada, ni pierde ni gana.
Candil de la calle, obscuridad de su casa.
Cuando los santos hablan, licencia de Dios tienen.
Más vale un pan con Dios que dos con el diablo.
No diga ninguno: no puedo aprender, tanto hace el hombre cuanto quiere hacer.
No hay peor ciego que el que no quiere ver.
Quien por su gusto padece, que vaya al infierno a quejarse.
El labrador siempre está llorando, o por duro o por blando.
Las cosas en caliente pegan.
Bachiller, baila, chilla y sabe leer.
Cuatro cosas hay que en darlas está su valer: el dinero, el placer, el saber y el coño de la mujer.
Los hijos son la riqueza del pobre.
El que buen salto da, a sus pies se atiene.