Desde el día de San Martín a Navidad todos los pobres están mal
El rey fue viejo a Toro y volvió mozo.
Se cogen más moscas con una cuchara de miel que con veinte varriles de vinagre
La manzana podrida pudre a las sanas.
El pobre, por pobre, va dos veces a la tienda.
Hemos remado bien dice la pulga, cuando el pescador ataca.
Si guardo una ramita en mi corazón, el pájaro cantor vendrá hacia mí.
Las cosas bien pensadas, bien acertadas.
Los dioses ayudan al que trabaja
No puede impedirse el viento. Pero pueden construirse molinos.
Bocado comido no guarda amigo.
Haré, haré, más vale un toma que dos te daré.
El tono afectuoso cautiva el oido.
La música calma a las fieras.
El hambre y la guerra, para verlos a cien leguas.
Insistir al que es porfiado, es llover sobre mojado.
Allí donde reina la fuerza el derecho huye
Abuelos y tíos cuando están tendidos.
La fantasía, de hecho, es la cara oculta y secreta de la realidad
Cuando la puta hila y el rufián devana y el escribano pregunta cuantos son del mes, mal andan los tres.
Brasa trae en su seno, la que cría hijo ajeno.
Abril, sácalo de cubil; y dijo la buena vieja: lo mío al cenojil.
Candelaria: ¡Permanece dentro, el Invierno está afuera!
Lo que el mismo hombre hiciera, una lengua lo puede destruir.
La abeja de todas las flores se aprovecha.
No tengas como vano el consejo del anciano.
Tres sacos son necesarios para tratar con un abogado: un saco de papeles, un saco de paciencia y un saco de dinero.
Solo borracho o dormido se me olvida lo jodido.
Ricos, pobres, flacos, gordos, todos mordemos el polvo.
Rencillas entre amantes, mayor amor que antes.
Cuando era moza, meaba por un punto, ahora que soy vieja, méolo todo junto.
El hilo siempre se corta por lo más delgado.
Las necedades del rico pasan por sentencias en el mundo.
Acarrear leña para apagar un incendio.
El que siembra maíz, que se coma su pinole.
Al miserable y al pobre, la pena doble.
El carro no avanza si no se engrasan las ruedas
Imaginación suelta, en un instante anda mil leguas.
El burro adelante y la carga atrás.
A falta vieja, vergüenza nueva.
Unas veces, joden las ranas a los peces y otras es al revés jode el pez.
Uso tu propia lanza contra tu propio escudo.
Nuestros defectos nos imitan más cuando los observamos en otros.
El dinero hace al hombre entero.
Al tomar mujer un viejo, o tocan a muerto o a cuerno.
Cada uno interpreta a su manera la música del cielo
Cabeza que no habla, dígale calabaza.
De la nieve no sale más que agua
Dar caramelo.
El café, en taza, y los toreros, en la plaza.