Cuando todo está perdido, no hay golpe peligroso.
Las cosas bien pensadas, bien acertadas.
A grandes males, grandes enfermos.
Hay un tiempo para soñar y otro tiempo para actuar. Solo el sabio sabe la diferencia.
La manzana podrida pudre a las sanas.
Se cogen más moscas con una cuchara de miel que con veinte varriles de vinagre
Insistir al que es porfiado, es llover sobre mojado.
Los dioses ayudan al que trabaja
El hambre y la guerra, para verlos a cien leguas.
Haré, haré, más vale un toma que dos te daré.
Hemos remado bien dice la pulga, cuando el pescador ataca.
No puede impedirse el viento. Pero pueden construirse molinos.
Allí donde reina la fuerza el derecho huye
Si guardo una ramita en mi corazón, el pájaro cantor vendrá hacia mí.
Abuelos y tíos cuando están tendidos.
Cuando la puta hila y el rufián devana y el escribano pregunta cuantos son del mes, mal andan los tres.
El tono afectuoso cautiva el oido.
La música calma a las fieras.
La fantasía, de hecho, es la cara oculta y secreta de la realidad
Brasa trae en su seno, la que cría hijo ajeno.
Bocado comido no guarda amigo.
Abril, sácalo de cubil; y dijo la buena vieja: lo mío al cenojil.
Rencillas entre amantes, mayor amor que antes.
Solo borracho o dormido se me olvida lo jodido.
La abeja de todas las flores se aprovecha.
Lo que el mismo hombre hiciera, una lengua lo puede destruir.
Ricos, pobres, flacos, gordos, todos mordemos el polvo.
Candelaria: ¡Permanece dentro, el Invierno está afuera!
El hilo siempre se corta por lo más delgado.
Tres sacos son necesarios para tratar con un abogado: un saco de papeles, un saco de paciencia y un saco de dinero.
Las necedades del rico pasan por sentencias en el mundo.
No tengas como vano el consejo del anciano.
Cuando era moza, meaba por un punto, ahora que soy vieja, méolo todo junto.
El carro no avanza si no se engrasan las ruedas
Al miserable y al pobre, la pena doble.
Imaginación suelta, en un instante anda mil leguas.
A falta vieja, vergüenza nueva.
Acarrear leña para apagar un incendio.
El que siembra maíz, que se coma su pinole.
El burro adelante y la carga atrás.
Nuestros defectos nos imitan más cuando los observamos en otros.
Uso tu propia lanza contra tu propio escudo.
El café, en taza, y los toreros, en la plaza.
El dinero hace al hombre entero.
Al tomar mujer un viejo, o tocan a muerto o a cuerno.
Unas veces, joden las ranas a los peces y otras es al revés jode el pez.
Cabeza que no habla, dígale calabaza.
Cada uno interpreta a su manera la música del cielo
Arandino, borracho fino.
De la nieve no sale más que agua