Los azotes duelen según el tamaño del culo.
Dar patadas de burro.
Ni ruin hidalgo, ni ruin galgo, ni ruin letrado.
La mujer maluca abajo tiene el azúcar.
Al fraile y al puerco, mostradle una vez la casa que el se vendrá luego.
Dama tocada, dama jugada.
Puro sombrerito de Esquipulas, lleno de mier...
A este le dicen Zapata... si no la gana la empata.
A galgo viejo, dadle liebre, no conejo.
Las abejas hacen la miel, y las moscas se la comen.
El trabajo mata al asno, pero no mata al amo.
Del amor al odio, solo hay un paso.
Chancla que yo tiro, no la vuelvo a recoger.
Casa sin hijos, higuera sin higos.
El zorro viejo huele a trampa.
A cabellos enredados, piojos por descontado.
Año de espigas, anuncio de buenas migas.
Alfayate que no hurta, poco medra con la aguja.
Vive en paz, pasa la vida en calma!
Sabios conocí; sabios para los otros y necios para mí.
Una flor no hace primavera.
En el sendero nuevo, camina lentamente.
No hables si lo que vas a decir no es más hermoso que el silencio.
El amor es ciego y el matrimonio devuelve la vista.
Es agua derramada.
Dos gorriones en una espiga hacen mala miga.
No te dejes aconsejar por un perdedor.
Muchas palabras verdades se dicen en broma.
Reírse de la vida para que la vida no se ría de uno.
La mejor leña está donde no entra el carro.
La boca que no habla se escucha con dulzura.
Mejor una palabra que serene a quien la escucha que mil versos absurdos.
Renegad de viejo que no adivina.
El gorrión, a pesar de su pequeñez, tiene todas las vísceras.
Escucha lo que ellos dicen de otros, y sabrás lo que ellos dicen de ti.
Dijo el escarabajo a sus hijos: venid acá mis flores.
Lo que es ajeno, siempre clama por su dueño.
A quien no tiene padre ni madre, Dios le vale.
Se te caes siete veces, levántate ocho.
Todos los días no se le muere el burro al arriero.
Mendigo y carbonero oficio de pocos dineros.
Madruga y verás; busca y hallarás.
Del que tiene dineros suenan bien hasta los pedos.
A cada cajón, su aldabón.
Con viandas ajenas, no cuesta dar cenas.
Lo que se dice en la mesa debe ser envuelto en el mantel.
Quien deja de ser amigo no lo había sido nunca
Ruibarbo y azafrán, de amarillo tiñen la orina natural.
Te gires como te gires, tu culo sigue atrás.
Quien aprisa asa, quemado come.