Zanahoria y nabo, buenos casados.
Las vírgenes pasan muchas Navidades, pero ninguna noche buena.
El ojo quiere su parte
La hora más obscura es justo antes del amanecer.
El futuro brota del presente, que tiene su semilla en el pasado.
El placer y la alegría del hombre radica en aplastar al rebelde y conquistar al enemigo, en arrancarlo de raíz, y tomar de él todo lo que tiene
El caballo que es rotón, y el jinete que le hace daño.
los hombres son de oro y las mujeres de tela.
Abriles y jornaleros, pocos de buenos.
Buey viejo no pisa mata, y si la pisa no la maltrata.
Hijos criados, duelos doblados; y casados, redoblados.
En mi huerto te crié, de tu fruto nunca comí, los milagros que tú hagas, que me los cuenten a mí.
Está como aji titi.
Rebuznar es de burros, errar de cazurros.
El soldado que ha huido cincuenta pasos se ríe del que lo ha hecho cien pasos.
Si no seré su guardián, dejaré a los gansos ser gansos
Mujeres y aves, todas poner saben: ésta poñen huevos, y aquellas poñen cuerno.
Por Santa Catalina, la nieve se avecina.
Rana en el fondo del pozo.
Cuando habla uno solo, todos escuchan, pero si hablan todos a la vez ¿quién escucha? Proverbio abisinio.
Como la gata Flora; que cuando se la meten ríe y cuando se la sacan llora.
Es una pena ser viejo, pero no lo es todo el que quiere.
Vida sin amigo, muerte sin testigo.
Aquella que la alza una vez, la alza siempre.
Tarde roja y negra mañana alegran al peregrino
Moza de mesón, no duerme sueño con sazón.
Una golondrina no hace verano.
Las manos en la rueca, y los ojos en la puerta.
Quiéreme poco pero continúa
Se amigo de ti mismo y lo serán los demás.
Visto de lejos, un gitano parece un ser humano.
De escarola y agua bendita, cada uno toma lo que necesita.
Este anda más perdido que el hijo de la llorona.
De la abeja y de la vaca, en Abril muere la flaca.
A la rana no le gusta que se sepa que fue renacuajo
A falta de hechiceros lo quieren ser los gallegos.
El que asierre yarumos, que aguante las hormigas.
Dineros de sacristán, cantando se vienen cantando se van.
Mi cerebro es tan grande que a veces se me escurre por la nariz.
De cuando en cuando, al desgaire, echa una canilla al aire.
Afeminados espíritus engendra la avaricia.
Olla de tres vuelcos, tres manjares diversos.
Durmió conmigo anoche o qué, que ya no saluda.
Cerrado a cal y canto.
Si pagas con cacahuetes, solo conseguirás monos.
De donde vino el asno vendrá la albarda.
Haragán y gorrón, parecen dos cosas y una son.
Buena mula, mala bestia.
Mira a tu suegra, así será tu mujer de vieja.
Donde ruge el tigre no rebuzna burro.