El fraile predicaba que no debía hurtar y él tenía en el cepillo el ánsar.
El gañán y el gallo, de un año.
Cada raposa mira por su cola.
Que mis enemigos sean fuertes y bravos, para que yo no sienta remordimiento al derrotarlos.
Si la mar fuera vino, todo el mundo sería marino.
El viejo el hipo para morir, el niño el hipo para vivir.
En mala casa, mal amo y mala masa.
Los burros prefieren la paja al oro.
Di poco, pero lo poco que digas, dilo bien.
La ruana no es para el primer aguacero
Intenta reunir en tu casa numerosos amigos antes que manadas de bueyes
A la sombra del gitano, medra el villano.
De jugador a cornudo, el canto de un duro.
Aunque me eches losperros al rabo, me lleve el demonio si dejo el nabo.
Hijo de tigre: tigrillo.
La arena del desierto es para el viajero fatigado lo mismo que la conversación incesante para el amante del silencio.
Las palabras no tienen alas pero pueden volar miles de kilómetros
Que chulo tu chucho colocho
Indios y burros, todos son unos.
Morrocoy no sube palo ni que le pongan horqueta.
Los años son escobas que nos van barriendo hacia la fosa.
Con paciencia y con maña, un elefante se comió una araña.
No falta de que reirse.
Haber sido "toriao" en muchas plazas.
Es lo peor poner a un indio a repartir chicha.
En casa del pobre, reventar antes que sobre.
La reputación dura más que la vida.
O llueve o apedrea, o nuestra moza se mea.
A perro macho lo capan una sola vez
El hombre tiene un origen y un destino... A menos que lo recuerde, perderá ambos.
Una mano y un pie no aplauden juntos.
Buitres y milanos, primos hermanos.
La mula reparando y le avientas el sombrero.
Quien poco tiene, pronto lo gasta.
El hábito no hace al monje.
Las arrugas son la tumba del amor
El hombre honra al amigo con afecto, responde a regalo con regalo. A risa responde con risa y al truco con trampa.
El cuchillo no conoce a su dueño.
Todavía aguas corren profundamente.
El árbol permanece aunque desaparezca la mano que lo ha plantado.
La rana no puede pensar en el renacuajo como un enemigo.
Fraile con sueño tiene mal rezo.
Beber aquí, beber allí, a la noche borrachín.
Nada más que me enderece dijo el jorobado.
A la mujer parida y a tela urdida, nunca le falta guarida.
Nadie come mejor que el que se procura la comida con sus propias manos
Al mal circo le crecen los enanos.
No quieras nunca buenos comienzos.
A más beber, menos comer.
Escucha el silencio... que habla.