Uno explica al amigo, el amigo a los demás
Escucha el silencio... que habla.
De Dios a abajo, cada cual vive de su trabajo.
Tres mujeres y un ganso hacen mercado.
A braga rota, compañón sano.
El buen hijo vuelve a casa y cuenta lo que le pasa.
No se envía a un muchacho a recoger miel
Buenas palabras no te quitan dinero del arca.
El buen garbanzo y el buen ladrón de Fuentesauco son.
A la mujer y al viento, pocas veces y con tiento.
Como hormigas en la sartén al fuego.
Los pensamientos no tienen fronteras
Da asistencia y cariño donde se necesite.
Amor no respeta ley, ni obedece a rey.
En tiempos de hambruna, batatas no tienen la piel.
La luna y el amor, cuando no crecen, disminuyen.
Me basta un rincón junto a la chimenea, un libro y un amigo, un sueño breve, no atormentado por las deudas
Al que toma y no da, el diablo se lo llevará.
Ni hagas ni seas lo que en otros afeas.
Quien habla siembra, quien escucha cosecha.
Indio que mucho te ofrece, indio que nada merece.
El tiempo pasa en un abrir y cerrar de ojos.
El que usó mal incienso debe atenerse a quemarse las mangas.
Que no te preocupe de quién es la casa que se quema mientras puedas calentarte con las llamas
El jorobado no ve su joroba, sino la ajena.
Nunca mates una mosca sobre la cabeza de un tigre.
Una persona que se cambia de ropa siempre se oculta mientras se está cambiando.
La barca pasa, pero el río queda.
Buscar excusas a una idiotez es cometer otra.
Todo el mundo ha sido antes joven, pero no todas las personas han sido viejas con anterioridad.
Quien al cielo escupe, en su cara repercute.
Si una nación tiene un héroe, estará salvada.
Madeja enredada: quien te madejó, ¿por qué no te devanó?.
Quien vive de recuerdos, vive entre muertos.
Palabras y plumas el viento las tumba.
De lejanas regiones, mentiras a montones.
Ítem de lista viñeteada
Moza, sabe estotro: que de la perdiz el pecho y del conejo el lomo.
Da un dátil al pobre y disfrutarás de su verdadero sabor
Lo que es obvio, no es necesario que sea explicado.
Recorre a menudo la senda que lleva al huerto de tu amigo, no sea que la maleza te impida ver el camino.
¡Andá a cobrarle a Magoya!
Quien a decir agrias verdades se pone, agrias verdades oye.
Estima y ocasión, son buenas para el corazón.
Como mi llamamiento es alto, las obligaciones que me incumben también son fuertes, y me temo que en mi gobierno pueda haber deficiencias
Zanahoria y nabo, buenos casados.
Nunca te duermas en los laureles.
Las vírgenes pasan muchas Navidades, pero ninguna noche buena.
Camaron que se duerme se lo lleva la corriente.
El ojo quiere su parte