Una mano y un pie no aplauden juntos.
Abadejo y amor de viejo, todo es abadejo.
Saber de pobre no vale un duro
Hacer enseña a hacer.
Lentejas, comida de viejas.
Quien sabe amar jamás hace sufrir.
Nunca olvides tu casa.
Las palabras son como las hojas, cuando más abundan poco frutos hay entre ellas.
El que se fue a Barranco perdió su banco!
El hombre tiene un origen y un destino... A menos que lo recuerde, perderá ambos.
Tras cada bocado, un trago, sería demasiado; pero tras cada tres, justo es.
A la fuerza, ni la comida es buena.
Buen alzado pone en su seno, quien escarmienta en mal ajeno.
Fiado se murió, mala paga lo mató.
A la mala costumbre, quebrarle la pierna.
Otro gallo le cantara.
La mar que se parte, arroyos se hace.
Para fastidiar al patrón, no como lentejas.
Dar una fría y otra caliente.
Quien hace una pregunta es ignorante cinco minutos; quien no la hace será siempre ignorante.
Que la esperanza no te lleve jamás a despreciar lo que tienes.
Abril frío, poco pan y poco vino.
Cree el político que los demás son de su misma condición.
Mejor no empezar algo que no acabarlo.
Garganta de aduladores, sepulcro abierto
El agua del pozo no fluye en el agua del río.
Burros o coces, arrieros a palos y a voces.
Si quieres cruzar el río, tienes que mojarte los pies.
Amor de corneta, de diana a retreta.
Después de puta y hechicera, se torno candelera.
Las indirectas del padre Cobos.
Los yerros del médico encubre la tierra; los del rico la hacienda.
Busca la respuesta en el mismo lugar de donde vino la pregunta
Hoy debiendo, mañana pagando, vamos trampeando.
Gran rico hacen los dineros, y gran señor su desprecio.
Nadie perdona que le hagan un favor.
El hombre cuando da su cigarro, por la ceniza vuelve.
Dos fuentes, dos ríos.
Dijo la rana a la liebre: "Quita de ahí so valiente.".
El arado rabudo, el arador, barbudo.
No ofende quien quiere sino quien puede.
Del que jura, teme la impostura.
El primer amor nunca se olvida
Más vale despedirse que ser despedido.
Pies fríos, corazón caliente.
Un libro cerrado no es más que un rimero de papel.
Aun conociéndolo, el cura y la mariposa caen en el fuego
Un copo de nieve nunca cae en el lugar equivocado.
Ir bestia a Salamanca y volver asno, a muchos ha pasado.
El vino de Jerez, ya no lo deja quien lo probó una vez.