Porrazo no es desconsuelo, sino quedarse en el suelo.
Quien miente, no habla lo que siente, sino lo que quiere.
Un huésped constante nunca es bienvenido.
No te canses en pensar, si los otros han de hablar.
Al que se casa una vez, dan corona de paciencia; y al que dos, capirote de demencia.
Casada te veo; otro mal no te deseo.
A tal puta, tal rufián.
Gran corsario es el tiempo, siempre llevando, siempre trayendo.
Paga el puerco lo que hizo el perro.
Con el tiempo un ratón rompe una gúmena
A ellas padre, vos a las berzas y yo a la carne.
Nunca cages mas de lo que comes.
Pecado callado, medio perdonado.
A la herradura que mucho suena, algún clavo le falta.
Así como un medicamento amargo cura la enfermedad, las palabras sinceras, que hieren los oídos, benefician el comportamiento.
Amigos que se conocen, de lejos se saludan. Desaconseja las amistades muy profundas.
Más vale remiendo feo que agujero hermoso.
Favor ofrecido, compromiso contraído.
El relajo es dulce después del trabajo.
Amor no es quien enciende la flama en el corazón, sino la pareja que mutuamente la mantiene viva.
Al año caro, armero espeso y cedazo claro.
Cacarear y no poner, si malo en la gallina, peor en la mujer.
Estando sabroso el frito, el plato no importa un pito.
Beber aquí, beber allí, a la noche borrachín.
Rabo por rabo, más vale ir al propio que al extraño.
Mujeres y avellana, muchas salen vanas.
A caballo dado no se le ve (el) colmillo. (v. tb. "A caballo regalado...", más abajo
De cornudo o de asombrado, pocos han escapado.
La mujer sabía edifica su casa; más la necia con sus manos la derriba.
Al cabo de los años mil, vuelven las aguas por donde solían ir.
¡A darle que es mole de olla!
Si el alumno no supera al maestro, ni es bueno el alumno, ni es bueno el maestro.
Sombrerito nuevo tres días en estaca.
Cuando el corsario promete misas y cera, con mal anda la galera.
Buscando lo que no se encuentra, se encuentra lo que no se busca.
Al desagradecido, desprecio y olvido.
Heredar hace medrar; que no trabajar.
Todos estamos de visita en este lugar. Solo estamos de paso. Hemos venido a observar, aprender, crecer, amar, y volver a casa.
Para alcanzar, porfiar.
Ahorra, ahorrador, que y vendrá el derrochador.
No hable de cuerdas en casa de un hombre colgado.
Explique, no complique.
Lo raro es caro.
Si la lengua erró, el corazón no.
La obra alaba el maestro.
Consulta a tu mujer y haz lo contrario a lo que te aconseje.
Te gires como te gires, tu culo sigue atrás.
No fíes ni porfíes, ni prometas lo incierto por lo cierto.
Decir suele ser señal de no hacer, como ladrar lo es de no morder.
Donde castañas se asaron, cenizas quedaron.