Gustos y colores, los que cada uno prefiera son los mejores.
El ladrón empieza robando un alfiler y llega a robar un imperio
El que da grandes cosas quiere a cambio grandes cosas
Una flecha sola, puede ser rota fácilmente, pero, muchas flechas son indestructibles
Buenas palabras no cuestan cobre y valen más que plata.
Sé templado en el beber, considerando que el vino demasiado ni guarda secreto ni cumple palabra.
Nadie debe avergonzarse de preguntar lo que no sabe.
De puta vieja y de tabernero nuevo, guárdenos Dios.
A ave de paso, cañazo.
Zorros en zorrera, el humo los echa afuera.
Decir es de charlatanes; hacer es de hombres formales.
Hablar de la edad y del dinero es conversación de arrieros.
Predicar en desierto, sermón perdido.
Perro viejo no aprende trucos nuevos.
Cada quien, con su cada cual.
No vendas el sol para comprar una bombilla.
Con quien te vi te comparé.
No digáis mal del año hasta que sea pasado.
Dentro del cielo tú forjas tu designio. Lo decretarás: ¿acaso te hastíes y aquí nos escondas tu fama y tu gloria en la tierra? ¿Qué es lo que decretas?
A otra puerta, que ésta no se abre.
La luna y el amor, cuando no crecen, disminuyen.
Al comer, al tajadero, al cargar, al cabestrero.
Cacera y pesquera, a la vejez piojera.
Vino de una oreja, prendado me deja; vino de dos, maldígalo Dios.
Pasará, sea lo que sea.
Con el amigo come y bebe pero no hagas negocios
La fe infundada en la autoridad no es fe
Alábate, mierda, que el río te lleva.
Faena que tu bolsillo llena, buena faena.
Reniego del amigo que me encubre el peligro.
Los tontos consiguen las mejores cartas
Más aburrido que mico recién cogido.
Haces mal, espera otro tal.
Quien bien quiere, tarde olvida.
El flojo y el mendigo, caminan dos veces el mismo camino.
Cuando el dinero habla, la verdad calla.
Las paredes oyen.
¡Somos gente pacifica y no nos gusta gritar! (Transición española)
La lengua queda y los ojos listos.
El amor es ciego y el matrimonio devuelve la vista.
Contra las palabras llenas de ira nada mejor que una boca bien cerrada.
Lengua malvada corta más que espada.
Cazador, mentidor.
No alardees de tu buena suerte ni te quejes de tu poca fortuna. Son dos caras de la misma moneda. Simplemente dale la vuelta a la moneda.
No se me olvidará mientras me acuerde.
A la mujer y al viento, pocas veces y con tiento.
A ponerse las alpargatas que lo que viene es joropo.
Cosa hecha aprisa, cosa de risa.
Oficio vano y con pena, al que le sigue condena.
Antes con buenos hurtar que con malos rezar.