La puerca tira del tapón
El mísero y mendigo pruebe con todos y luego con el amigo
Atiende más a la mirada del sabio que al discurso del necio.
Reniego de la viña que torna a ser majuelo.
El abad canta donde yanta.
Lo que ocurre una sola vez, probablemente no ocurra nunca más, pero lo que ocurre dos veces, probablemente ocurra una tercera vez.
Abad de zarzuela, comisteis la olla, pedís la cazuela.
Remo corto, barca pequeña.
Haz lo que diga el fraile y no lo que hace.
Un viejo amigo es una eterna novedad
Desde el día de santa Catalina o nieve o barro
El temor de la guerra madura en cualquier tierra
A buen amigo buen abrigo.
Quien teme la muerte no goza la vida.
Aunque me eches losperros al rabo, me lleve el demonio si dejo el nabo.
Cambiar de opinión es de sabios.
A río revuelto, ganancia de pescadores.
El arenque cuelga de sus propias agallas
El dinero hace al hombre entero.
No hay mejor reloj ni campana, que comer cuando da la gana.
Al fuego y al fraile no hurgarles. Al fuego porque se apaga, al fraile porque se inflama.
Sin harina no se camina.
Si el trabajo enorgullece, recuerda que el orgullo es pecado.
Por San Martino, mata el pobre su cochino.
Cuídate del amigo al que has ofendido
Dios repudia al que falsea las palabras; su gran abominación es el pendenciero de vientre.
En el marido, prudencia; en la mujer, paciencia.
Un antiguo amor nos atormenta como la caries de un diente
Ahora adulador, mañana traidor.
Cuanto más saben los hombres peores son
Tres pueden decidir de forma satisfactoria si dos están ausentes
Enero mes de frío, nieve y puchero.
En otoño y en invierno, tiemble el enfermo.
La gota de sangre mala, dura hasta la séptima generación
Las boñigas de los caballos no son higos
Es propio de los pensamientos profundos el parecer simples, tanto que uno cree haberlos pensado él mismo
Un muerto hablando de un ahorcao.
Quien empiece el juego que siga con él
Donde no hay cabeza todo se vuelve rabo.
Quédate quieto y el mundo te tomara por filósofo.
Amores de una señora, se olvidan con otro amor.
Freídle un huevo, que dos merece.
Por San Mateo, tanto veo como no veo.
Loca está la oveja que se confiesa con el lobo
Dos pueden mentir hasta que un tercero cuelgue.
De tal árbol tal astilla.
Cada ollero alaba su puchero.
La religión está en el corazón, La religión es la poesía del corazón
Al viejo no le falta que contar, ni al sol ni al hogar.
De pequeños principios resultan grandes fines.