Del niño el beso, del viejo el consejo.
Muchas hormigas matan un camello.
A la vejez, dinero y mujer.
Debo, no niego; pago, no tengo.
Pasado mañana, mañana será ayer.
Cuerpo harto, a Dios alaba.
A quien teme preguntar, le avergüenza aprender.
Ruego de Rey, mandato es.
Los señores hablan de cosas, los criados de personas.
Los refranes no engañan a nadie.
Si la palabra vale una moneda, el silencio vale dos.
Por muchos pueblos y países anduvimos y, es seguro, de todos alguna cosa aprendimos.
La conjetura del sabio es mas sólida que la certeza del ignorante.
Afana, suegro, para que te herede; manto de luto y corazón alegre.
La fantasía es el reposo del alma
Quien ha hecho treinta puede hacer treinta y uno
A los tontos no les dura el dinero.
La morena, de azul llena.
Cita de uno de los "Proverbios y Cantares" de Antonio Machado
A quien cuece o amasa, de todo le pasa.
A nave rota, todo tiempo es contrario.
La niebla deja el tiempo que encuentra
Súfrase y no se reprenda lo que excusar no se pueda.
Las estaciones construyen una fortaleza y la derruyen
De refrán y afán pocos se librarán.
Si bien canta el abad, no le va en zaga el monacillo.
Razonar para reñir, es cosa de reír.
Miente tu por mi, y yo jurare por ti.
Del escuchar procede la sabiduría, y del hablar el arrepentimiento.
Hay algo más en ello que un arenque vacío
El pan ya comido enseguida se olvida.
El que de joven corre, de viejo trota.
En el amor y en las luxaciones las recaídas son frecuentes
Consejos a viejas y pláticas a gitanos, trabajos vanos.
La libertad es un pan bien cocido
Una manzana no cae lejos de su árbol.
Donde reina la mujer, el diablo es primer ministro.
El bien y el mal andan revueltos en un costal.
En cada refrán tienes una verdad.
El rey fue viejo a Toro y volvió mozo.
Una sola vez no es costumbre.
Refranes que no sean verdaderos, y Febreros que no sean locos, pocos.
Oración de ciegos, mal rezada y peor pagada.
Abranla piojos, que ai les va el peine.
Para todo lo mal, un refrán, y para todo bien, también.
Palabras buenas abrirán puertas de hierro.
Cántaro roto, no sufre más remiendo que comprar otro.
Limando se consigue de una piedra una aguja
Hombre refranero, maricón o pilonero.
Hecha la ley, hecha la trampa.