Ahorra, ahorrador, que y vendrá el derrochador.
El que tiene boca, se equivoca.
Le brindó el borracho fino; pero la muerte no bebe vino; el avaro con su tesoro, pero la muerte no quiere oro; el borracho y el avariento fenecieron en un momento.
Los niños y los borrachos siempre dicen la verdad.
Trocar un real por otro no acrecienta dinero.
Quiere como si hubieras de aborrecer y aborrece como si hubieras de querer.
Donde bien me va, allí mi patria está.
Ten tu mano pronta para echarla al sombrero, y tardía para meterla en el bolsillo.
¿Quién con una luz se pierde?
Ningún mortal peca, cuando defeca.
Una mentira puede matar mil verdades.
Ante un acuerdo, cuídate de que una de las partes no quede con la espada y la otra con la vaina.
El ayer es dinero gastado. Mañana es dinero por venir. Usa pues el día de hoy que es dinero en efectivo.
El que es sabio nunca enceguece.
A donde te quieran mucho, no vayas a menudo.
El que madruga, encuentra todo cerrado.
Llover sobre mojado, mil veces ha pasado.
Huir ciando es menester, con honra se puede hacer.
El pobre, por pobre, va dos veces a la tienda.
Comamos y bebamos que mañana moriremos.
Por mi dinero entro y salgo, luzco y valgo.
La humanidad se divide en tres clases: los inamovibles, los móviles y los que se mueven.
Berzas y nabos, para en uno son entrambos.
Si una nación tiene un héroe, estará salvada.
La petición es cálida, el agradecimiento es frío.
La excepción confirma la regla.
Las palabras ásperas hieren más de una flecha envenenada.
Te gires como te gires, tu culo sigue atrás.
La ocasión de pecar se debe siempre apartar y quitar.
Maderos hay que doran, maderos hay que queman.
Aguas de Abril, vengan mil.
Lo que con el ojo veo, con el dedo señalo.
En los meses de erre, en piedra no te sientes.
El que las sabe, las tañe.
El "porque sí" y el "porque no" son la razón de la sinrazón.
Amigo sin dinero, eso quiero; que dinero sin amigo, a veces no vale un higo.
La vara del carro hacia el sur y la rodada hacia el norte.
Si vas de prisa, alcanzas la desgracia; si vas despacio, es la desgracia la que te alcanza a ti.
Dicen y dirán que la pega, no es gavilán.
Nadie se muere dos veces.
Aunque callo, irse han los huéspedes y comeremos el gallo.
Perro no come perro y tú ya me estás tragando.
Una buena acción se olvida, y una mala nunca en la vida.
Tantos trabajos y a la vejez andrajos.
El matrimonio es como el framboyán, primero vienen las flores y después vienen las vainas.
No pica la abeja a quien en paz la deja.
Buen alimento, mejor pensamiento.
Mal te quiere quien siempre te alaba y nunca te reprende.
Por pedir, nada se pierde.