Las leyes van, a donde quieren los reyes.
Tragando aunque sea saliva.
Ojos que no pueden ver, de vidrio tienen que ser.
Dijo el asno al mulo: "Arre allá, orejudo".
Todos los hombres se entenderían bien sin las palabras mio y tuyo.
Nunca con menores, entables amores.
Cuando te vayas a casar, manda a los amigos a otro lugar.
Yo no tengo por qué sudar fiebres ajenas.
Se oye mal pero descansa el animal.
No compres cabra coja pensando que sanará; son las sanas y encojan, con que las cojas qué no harán.
El que no llora no mama.
Principio quieren las cosas.
Del viejo, el consejo; y del rico el remedio.
Aconseja al ignorante, te tomará por su enemigo.
Para el mozo, moza hermosa. Para la moza, mozo gracioso.
No hables por boca ajena.
Con el ingrato, no tengas trato.
¿Adónde irá el buey que no are?.
Amistad de yerno, sol en invierno.
Al miedo plata; y al amor cariño.
Dale de comer rosas al burro y te responderá con un rebuzno.
Hijo eres, padre serás; cual hicieres, tal habrás.
Comer en bodegón y joder en putería.
El que canea, no calvea.
Charlando y andando, sin sentir se va caminado.
Si sales a navegar, no te canse el preparar.
Que si fue, que si vino, que si calabaza, que si pepino.
Laguna que no tiene desagüe, tiene resumidero.
El buey para arar, el pájaro para volar, el pez para nadar y el hombre para trabajar.
Si te sientas en el camino, ponte de frente a lo que aún has de andar y de espaldas a lo ya andado.
Con el rey me eché, más puta me quedé.
Lo que fuere sonará.
Palabras de santo, uñas de gato.
Cuida los centavos, que los pesos se cuidan solos.
Lo que nada nos cuesta hacerlo fiesta Lo que no arrastran dos tetas, no arrastran carretas.
Si no sabes hacer, mira al vecino qué hace
Quien dijo miedo, detrás de un palo.
Después de la remolacha, ni vino ni muchacha.
En todas partes cuecen habas y en mi casa a calderadas.
¿Zurría la panza? Pide pitanza.
El que a mi casa no viene, de la suya me despide.
La venganza es el platillo que sabe mejor frío.
Machete estáte en tu vaina, garabato en tu rincon.
Le brindó el borracho fino; pero la muerte no bebe vino; el avaro con su tesoro, pero la muerte no quiere oro; el borracho y el avariento fenecieron en un momento.
Ocurre en las mejores familias.
Cuidado con la adulación
De desagradecidos está el infierno henchido.
Donde bien me va, allí mi patria está.
Como la lengua es falsa y el corazón no, dice la lengua lo que no siente el corazón.
El que pestañea pierde.