Si quieres llegar rápido, camina solo; si quieres llegar lejos, camina acompañado.
De lo ajeno, gastar sin miedo; de lo propio, poquito a poco.
Casado que vuelve a casa manivacío, ese es baldío; casado que vuelve a casa manilleno es bueno.
Los años son escobas que nos van barriendo hacia la fosa.
La reputación dura más que la vida.
El hablar bien, poco cuesta.
Nunca sopla viento favorable para el marino que no sabe en qué puerto fondear.
A mucho hablar, mucho errar.
Vale más medir y "remedir", que cortar y arrepentir.
A las andadas volví, pronto me arrepentí.
Despacio y buena letra, dice el maestro en la escuela.
Reniego de plática que acaban en daca.
Cortesía de palabra, o conquista o empalaga.
Borrón de escribano no es sin engaño.
Quien da no debe acordarse; quien recibe no debe olvidar nunca
Estar armado hasta los dientes
El que no chilla, no mama.
El ojo del puente, el baratillo y el pan, como se estaban están.
Iglesia, o mar, o casa real.
El dar y el tener, seso ha de menester.
Hacer la plancha.
Indio que va a la ciudad, vuelve criollo a la heredad.
Buen hondero el que mete dos piedras por un mismo agujero.
Dinero de canto, se va rodando.
El que se va sin que le echen, vuelve sin que le llamen.
Cerrado a cal y canto.
Incluso el día más largo tiene un final
Decir es de charlatanes; hacer es de hombres formales.
Es mejor una mirada al frente que dos hacia atrás.
Escritura es buena memoria.
O bien no emprender nada, o bien asombrar a todo el mundo con cuanto emprende.
En casa del ladrón te roban hasta la respiración.
Zapatero amigo, las suelas quemadas y el hilo podrido.
A donde fueres haz lo que vieres.
A gran prisa, gran vagar.
Por Santa Catalina, la nieve se avecina.
Volver a inventar la rueda.
No alardees de tu buena suerte ni te quejes de tu poca fortuna. Son dos caras de la misma moneda. Simplemente dale la vuelta a la moneda.
Aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid. (Frase utilizada para utilizar un pretexto para dar varias opciones).
Nobleza, obliga; y agradecimiento liga.
Vino en jarro quiero; que no me sindiquen lo que bebo.
Andaluz con dinero y gallego con mando, y estoy temblando.
Cuando estás solo contigo mismo no puedes mentir.
Callar y callemos que todos de barro semos.
Cuando bebas agua, recuerda la fuente.
Árbol que crece torcido, jamás su tronco endereza.
Nadie remienda un vestido viejo, con un pedazo de vestido nuevo.
La primera vez que me engañes, será culpa tuya; la segunda vez, la culpa será mía.
Confesión espontánea, indulgencia plena.
Años pares, abrir los costales; años nones, pocos montones.