Írsele a uno el santo al cielo.
Hay que sonreír antes de ser felices, a menos que se quiera morir sin haber sonreído nunca
Al perro flaco no le faltan pulgas.
Hay señor mándame todo percance, mándame males añejos; pero lidiar con pendejos, no me lo mandes señor.
El agua que en otoño corre, es la que te saca de pobre.
Cada cual habla según como le fue en la feria.
Antes de pedir dinero prestado a un amigo, decida cual de las dos cosas necesita más.
Deja al menos un huevo en el nido
Donde hay duda hay libertad.
Hasta el peor papel tiene necesidad de ser bien interpretado.
Marzo trae las hojas y noviembre las despoja.
Reniego de casa que a zapato nuevo dicen buena prohaga.
A amor mal correspondido, ausencia y olvido.
Se empieza por avergonzarse de un vicio y se acaba alardeando de él
Dios los cría y el diablo los junta.
Un oportuno ?NO? es mejor que un apresurado ?Sí?.
Bien que de Dios no viene, se deshace como la nieve.
Bien me quieres, bien te quiero; no me toques el dinero.
Las palabras y las cerezas, unas asen de otras.
A buen andar o mal andar, comer y guardar.
Una buena palabra alegra, una mala hiere.
De mi maíz ni un grano.
Una buena reputación es como un ciprés, que, una vez cortado, jamás da ya ramas.
Los pensamientos de los amantes hablan en voz alta
Da órdenes, no hagas más y nadie se moverá.
Depende de cómo caigan las cartas
Incluso si conoces el camino, pregunta otra vez.
Mejor haber soplado con fuerza, que tener la boca quemada.
El que ofende escribe en arena; el que es ofendido, escribe en marmol.
Del hombre bruto, no sale ningún fruto.
A los quince, los que quise; a los veinte, con el que diga la gente; a los treinta, el primero que se presenta.
Quien quiere tener un niño cueste lo que cueste, se casa con una mujer embarazada.
Las tareas de un elefante nunca son demasiado pesadas para él.
Rebuzné una vez, y como burro quedé.
Limando se consigue de una piedra una aguja
Nunca trates de enseñar a un cerdo a cantar, perderás tu tiempo y fastidiarás al cerdo.
Antes pan que vino, y antes vino que tocino, y antes tocino que lino.
Dies ila, dies ila, si eres bobo espabila.
Echar todo a doce, aunque nunca se venda.
El arenque cuelga de sus propias agallas
Baila más que un trompo.
Añorar el pasado es correr tras el viento.
Nunca es tarde si la dicha es buena.
¿Quién te enseñó a remendar?. Hijos menudos y poco pan.
Charlar y no hacer, cacarear la gallina y no poner.
Verifica siete veces antes de cuestionar a una persona.
No es lo mismo ser que haber sido.
La amistad termina donde la desconfianza empieza.
Después de un gustazo, un trancazo.
El que ve el cielo en el agua ve los peces en los árboles.