Pan de hoy, carne de ayer y vino de antaño y vivirás sano.
El que está bien no para hasta que se pone mal.
No es necesario matar a un hombre en la víspera de su muerte.
Una copa a las once, son once a la una.
El bien se vende por onzas y el mal por arrobas.
Las botellas medio llenas hacen más ruido aunque contengan menos líquido que las demás
Acúsole porque pisó el sol.
Todo es según el cristal con que se mira.
Maldición de puta vieja no va al cielo.
La gente asustada, no ve ni oye nada.
No hay más chinche que la manta llena.
Anda caliente, come poco, bebe asaz, y vivirás.
Nunca falta quien dé un duro para un apuro.
En Gumiel de Izán, tan malo es el hombre como el pan.
Amigo por su interés, amigo tuyo no es.
De quien a la cara no mira, todo hombre discreto desconfía.
La razón y el agua hasta donde dan.
Tengo una buena capa, pero está en Francia.
La Ley del Talión, ojo por ojo y diente por diente.
La ley es como la tela de araña, atrapa los bichos chicos y deja pasar a los grandes.
Si quieres cambiar al mundo, empieza por quien ves en el espejo.
En Marzo, la veleta, ni dos horas está quieta.
Costurera mala, la hebra de a vara.
Boñiga de vaca en quemadura, pronto la cura.
Amistad que murió, nunca renació.
En Septiembre o llena los puentes o seca las fuentes.
El que pide y no da, siempre algo tendrá.
Buena orina y buen color y tres higas al doctor.
Del mal paño nunca hay buen sayo.
De buenos y de mejores a mi hija vengan demandadores.
El que dice verdades a medias, dice mentiras a puños.
No hay mudanza que pueda bien hacerse sin dosis buena de templanza.
La risa abunda en la boca de los tontos.
A quien cuida la peseta nunca le falta un duro.
Lo que uno no quiere, el otro lo desea.
El que gasta antes de ahorrar pedirá limosna antes de lo que cree.
Es virtud el trabajar, como también el guardar.
A cada puerta, su dueña.
Aquel que ha hecho una puerta y un cerrojo, también ha hecho una llave.
Cuando llueve y graniza hace la vieja longaniza.
Iglesia cerrada, ni culto ni nada.
Aguja, sastre y dedal, os darán por medio real.
Sé dueño de quien no te ama y esclavo de quien te ama
Perro que mucho ladra, poco muerde, pero bien guarda.
Si la moza es tosca, bien ve ella la mosca.
Si tienes un amigo, visítalo con frecuencia pues las malas hierbas y las espinas invaden el camino por donde nadie pasa.
Uva a uva llenaba la vieja la cuba.
Exígete mucho a ti mismo y espera poco de los demás. Así te ahorrarás disgustos. (Confucio, 551-479 a. C.)
En la casa que no hay de comer, todos lloran y saben porqué.
La mala fe, no pare hembra.