A ojo de buen cubero.
El ruin buey, holgando se descuerna.
No es pecado ser pendejo, el pecado es no querer dejar de serlo.
Interesa a veces que tres y tres sean siete.
No me quieras dar gato por liebre.
Estoy como la tamalera, que me va más, que me va mal; pero como del tamal.
Más perdido que Papá Noel en mayo.
Más vale tender la mano que el cuello.
De una mentira ciento se derivan.
Ni higos sin vino, ni pucheros sin tocino.
Lo que se hace aquí, se paga aquí.
El viejo quiere más vivir, para más ver y oír.
Variante: A cada pajarillo le gusta su nidillo.
Dar antes que amagar.
En pasando Noviembre, quien no sembró que no siembre.
Amor nunca dice basta.
Ni musa sin jarra, ni enamorado sin guitarra.
Una persona de gran sabiduría suele parecer torpe.
De día no veo y de noche me espulgo.
La flecha que indica el camino y el sendero que conduce a la cumbre se llama acción
No compres cosa vieja que no sea vino, jamón o teja.
Quehacer trabajoso, quita alegría y reposo.
Me picaron las abejas pero me comí el panal.
No hay mejor remiendo que el de la misma tela.
Al aprendiz sin pelo, jodelo.
Para lo malo, de peña; para lo bueno, de cera.
El viejo por no poder y el mozo por no saber, dejan las cosas perder.
Para seguir el sendero, mira al maestro, sigue al maestro, camina con el maestro, ve con el maestro, llegarás a ser maestro.
Hacer un pan como unas hostias/tortas.
El trabajo ennoblece.
Guárdate de robar al oprimido y de robar al incapacitado. No hurtes la palabra del anciano. Al que obra mal, su orilla del río lo abandona, y su crecida le arrebata; el trueno es fuerte y los cocodrilos perversos.
A caballo de alquiler: mucha carga y mal comer.
Por ir mirando a la luna, me caí en la laguna.
Mal ajeno es ruin consuelo.
Cuando el alumno esté listo para aprender, un maestro aparecerá.
El que manda, no se equivoca, y si se equivoca, vuelve a mandar.
La plata no hace la felicidad...pero ayuda.
Abadejo y amor de viejo, todo es abadejo.
Bestia alegre, echada pace.
Lo inútil siempre es caro, aunque cueste barato.
A veces los buenos nadadores se ahogan, y los mejores jinetes caen del caballo.
¿Quieres que te siga el can?, dale pan.
Comed bueno, cagad fuerte, que pronto vendrá la muerte.
Si quieres aprender a orar, entra en la mar.
Hay tres cosas que no se pueden ocultar: el humo, el amor y un camellero con su camello por el desierto.
Boi que remoe, nada lle doe Buey que rumia, nada le duele.
Mal de locura, solo la muerte cura.
Hoy es el mundo; mañana es otro mundo
A dineros dados, brazos quebrados.
El que dice la verdad, ni peca ni miente.