No hay tal reja como el culo de la oveja.
Revuelto el trigo con la cebada, no vale nada.
Lo mal adquirido, se va como ha venido.
Dos gorriones en una espiga hacen mala miga.
No estará muy triste, quien de rojo viste.
Ata bien y siega bajo, aunque te cueste trabajo.
Nunca se aparten de ti la misericordia y la verdad; Atalas a tu cuello, Escríbelas en la tabla de tu corazón; Y hallarás gracia y buena opinión ante los ojos de Dios y de los hombres. Proverbios 3:3-4
La verdad que daña es mejor que la mentira que alegra.
Visitas, pocas y corticas.
Después de comer, ni vino, ni mujer.
Oficio vano y con pena, al que le sigue condena.
En Mayo lodo, espigas en Agosto.
Febrero y las mujeres, entre cuatro paredes.
Mejor solo que mal acompañao.
A un fresco, un cuesco.
Quién será útil a otro, cuando no lo es a sí mismo?
La piedra regalada por un amigo es una manzana
Pronto y bien no hay quien.
Quiere meter la cuerda y sacar listón.
La abeja y la oveja, en abril dejan la pelleja.
Del tiempo y de mujeres, lo que vieres.
Al principio y al fin, Abril suele ser vil.
Los verdaderos amigos son los que tenemos en el bolsillo
Cuando suena la almirez, las doce están al caer.
Cuando Dios cierra una puerta, abre una ventana.
Los que saben más tretas, pierden más pesetas.
Más vale sardina en plato, que una sirena en retrato.
El beber es hidalgo, y el comer es villano.
Fiado se murió, mala paga lo mató.
Buena barba, de todos es honrada.
La mejor caridad es la justicia para todos
A la col, tocino; y al tocino, vino.
Quien al escoger, mucho titubea, lo peor se lleva.
Perro no come perro.
Mande el que puede, y obedece el que debe.
Olla con jamón y gallina, ¡canela fina!.
De aquellas chanzas vienen estas danzas.
Oculta el bien que haces, imita al nilo que oculta su fuente.
Tarde en casar y malcasar, son a la par.
A honra demasiada, interés hay encubierto.
Vale más tomar agua con un amigo que néctar con un enemigo
Los oídos no sirven de nada a un cerebro ciego.
No te esfuerces por obtener un exceso, cuando tienes cubiertas las necesidades.
El que siembra en tierra ajena, hasta la semilla pierde.
El más ruin se engalla, y el más honrado calla.
Estoy como la tamalera, que me va más, que me va mal; pero como del tamal.
El ruin buey, holgando se descuerna.
A padre ahorrador, hijo gastador.
A fuerza de martillar, el herrador deja de herrar.
Acertó a mear el buey en la calabaza.