La maledicencia es una mala hierba que solo crece en los estercoleros.
Cacera y pesquera, a la vejez piojera.
Contra peón hecho dama, no para pieza en tabla.
Cuando pudieres trabajar, no lo dejes, aunque no te den lo que mereces.
Todos los días son días de aprender, y de enseñar también.
El que se viste con lo ajeno, en la calle lo desnudan.
Amor de lejos, amor de pendejos.
Cruz a su ermita y el cura a su misita.
Hacer la del capitán Araya; embarcar a los demás y quedarse en la playa.
Mal ayuna el que mal come.
No digas que va a llover, sin sentir gotas caer.
Variante: En Febrero, pon obrero, mejor a finales que a primeros.
No sabrás quien es tu amigo antes de que se rompa el hielo
Cuando dios da pan duro, da dientes fuertes.
Como mi llamamiento es alto, las obligaciones que me incumben también son fuertes, y me temo que en mi gobierno pueda haber deficiencias
Agua de por San Juan, quita vino y no da pan.
Cuanta más prisa tienes más tropiezas.
Ovejas de una puta, carneros de un ladrón, bien haya quien os guarda, mal haya cuyo sois.
Humedades de Abril, malas son de salir.
Mala mañana, niebla sobre la escarcha.
En calma el mar no creas, por sereno que lo veas.
El que se traga un hueso, confianza tiene en su pescuezo.
Desde que se inventaron las excusas, se acabaron los pretextos.
Cuando en Diciembre veas nevar, ensancha el granero y el pajar.
El estreñido muere de cursos.
Por fuerte que seas, siempre existe otro más poderoso que tú
Los grandes pensamientos nacen del corazón, los grandes sentimientos vienen del cerebro
En el llano como quiere el amo, en la cuesta como quiere la bestias.
Dos andares tiene el dinero: viene despacio y se va ligero.
A carrera larga, cada galgo se queda en su puesto.
Váyase lo ganado por lo perdido.
Madre vieja y camisa rota no es deshonra.
Aún no ensillamos y ya cabalgamos.
Ventana abierta, pajaro que vuela.
A gran calva, gran pedrada.
Agua fría y pan caliente, nunca hicieron buen vientre.
Dar a un hijo mil onzas de oro no es comparable a enseñarle un buen oficio.
Burlas verdaderas, peores son que agrias veras.
Al revés me los calcé y cojo me quedé.
No hagas bien sin mirar a quien.
Toma y daca.
El pensamiento postrero es más sabio que el primero.
Nunca un peligro sin otro se vence.
Hombre narigudo, ingenio agudo.
Boca abierta, dientes de oro.
Atiende más a la mirada del sabio que al discurso del necio.
No hay bien que dure, ni mal que no se acabe.
Las obras, con las sobras.
A la mal casada, miradla a la cara.
Zapatero remendón bien aprovecha el cambrillón.