Sin trabajo no hay recompensa.
No saber de la misa la media.
Quien quiera saber, que compre un viejo.
Me lo contó un pajarito
Ítem de lista viñeteada
Aprendiz de todo, oficial de nada.
¿Fiaste?. ¡La cagaste!.
Quien ahorra una peseta cuando puede, tiene un duro cuando quiere.
Antes de criticar, mírate la cola.
Los infiernos están llenos, de votos y deseos buenos.
La dentadura o la moza, no se presta ni se endosa.
Nadie está contento con su suerte.
La amistad termina donde la desconfianza empieza.
No hay dos sin tres.
Aquí el más tonto hace relojes.
Cuando te den, da.
Hombre entrado en días, las pasiones frías.
Quien tuvo, retuvo.
No hay nada nuevo bajo la capa del cielo.
Ni tras pared ni tras seto digas tu secreto.
La buena obra, ella misma se loa.
El inferior paga las culpas del superior.
El hijo del bueno, pasa malo y bueno.
Ventana abierta, pajaro que vuela.
De pies a cabeza.
La mujer holgazana, solo el sábado se afana.
Si la habilidad podría ser ganada mirando, perros serian carniceros.
No hay como la casa de uno
El que nada sabe, de nada duda.
Gracias fuera de sazón, desgraciadas son.
Hijos y duelos nos hacen gastar pañuelos.
Parece hormiga y es avispa.
Bonita y fina me haga Dios; que rubia y blanca me haré yo.
Te conozco, pajarito.
Juez que dudando condena, merece pena.
Las deudas de cariño, solo con amor se pagan.
Viudas, casadas y doncellas, buenas son todas ellas.
Amor es demencia, y su médico, la ausencia.
Viejo que paga compañía, mantiene tres casas en un día.
No la hagas y no la temas.
Ser rico y privarse, no es ser rico, sino guardián de equipajes.
Al falso amigo, hazle la cruz como al enemigo.
Con buena gente, trataré yo; con gentuza, no.
Juntarse el hambre con las ganas de comer.
Lo que no se empieza no se acaba.
Cría fama y échate en la cama.
Maderos hay que doran, maderos hay que queman.
Para morir nacemos y olvidado lo tenemos.
Quien se va, vivo y muerto está.
El que bruto entra, bruto se ausenta.