La virtud desaparece apenas se desea que aparezca
Cuando todo se hierve, te pueden dar gato por liebre.
A buena mujer, poco freno basta.
Hablen cartas y callen barbas.
Oveja harta de su rabo se espanta.
La mujer tiene derecho, si se mantiene en su techo.
Para saber, has de leer.
Cuanto hijo puta con cara de conejo. (Cartagena).
Por la Virgen de Lorena, verano fuera.
Arriba canas y abajo ganas.
Cuando pases por la tierra de los tuertos, cierra un ojo.
A tuerto o a derecho, nuestra casa hasta el techo.
El tiempo y la marea, ni se paran ni esperan.
Cargado de hierro y cargado de miedo.
Estas si que son piernas, que no las de mi mujer; y eran las mesmas.
El dinero del pobre, dos veces se gasta. El duro del casado vale dos cincuenta.
Favor con favor se paga
Que este dedo no sepa lo que hace su compañero.
El día para el trabajo; la noche para el descanso.
De prometer a dar, hay unas lenguas de mal andar.
Ningún ladron quiere ser robado.
Una imprudente palabra, nuestra ruina a veces labra.
Bien sabe la chica, en donde le pica.
El hombre acucioso y fuerte. no confía Solo en la suerte.
Vaca flaca, siempre parece ternera.
No duerma tranquilo quien debe; que no hay plazo que no llegue.
Estudia y no serás cuando crecido, el juguete vulgar de las pasiones, ni el esclavo servil de los tiranos (Abel Vera Simbort)
Inclinar la balanza.
No comas ansias.
Bachiller en artes, burro en todas partes.
Miren quién me llamó puta, sino otra más disoluta.
Bolsa llena, quita las penas.
Estar como cucaracha en baile de gallinas.
Errando errando, se va acercando.
Llorara la madre al hijo, más que la nieve al granizo.
Bien ajeno es la hermosura, y, sobre ajeno, poco dura.
La mujer casada y honrada, la pierna quebrada.
Malo es llegar a viejo, peor no llegar a serlo.
No digas que eres pobre a quien no te puede hacer rico.
Revueltas andan las cosas; las ortigas con las rosas.
Amores de lejos no son parejos.
Un gallo en un estercolero desafía al mundo entero.
Los enemigos del hombre son tres:Suegra,cuñada y esposa.
Aquella es bien casada, que no tiene suegra ni cuñada.
Cien amigos son pocos; un enemigo es mucho.
Amigo que no da, y navaja que no corta, si se pierden poco importa.
Dame donde me siente, que yo haré donde me acueste.
El que se brinda se sobra.
Saca tu cruz a la calle, y verás otras más grandes.
Escatimar y dar a putas.