Grano a grano, se llena el granero.
Mujer de tahúr, no te alegres, o que ti home esta noche gana mañana lo pierdes.
Dádiva forzada no merece gracias.
¡Qué buenas sois mis vecinas!, pero me faltan tres gallinas.
Viva y deje vivir, por favor, no moleste.
Oír, ver y callar, para con nadie tropezar.
Muchos van por Lana y vuelven trasquilados.
Boca dulce y bolsa abierta, te abrirán todas las puertas.
Negocios largos, nunca bien acabados.
Lo ordenado en el cielo, por fuerza se ha de cumplir en el suelo.
Reniego de quien en Dios no cree y lo va a decir en concejo.
Llena o vacía, menos la quiero tuya que mía.
Llegar a ser, ascendiendo, es mejor que nacer siendo.
Yo no lo entiendo, que tanta gente de bonete dónde mete.
Primero, pensar y después, hablar.
En gran casa, a muchos el trabajo cansa.
Amigos que no dan y vecinos que no prestan, quedar mal poco cuesta.
No esperes que otro haga por lo que a ti se te paga.
Quien la haga que la pague.
Raro es el regalo tras el que no se esconde algo malo.
La labranza es hermana gemela de la crianza.
Aunque te veas en alto, no te empines, porque es condición de ruines.
Júntate, que junto estabas.
Más vale hacer frente al peligro una vez que vivir siempre con temor.
Reina es la gallina que pone huevo en la vendimia.
Mucho Madruga el que una cartera que encontró; pero más Madruga el que la perdió.
Oveja que mucho bala, poco mama.
¿Qué es la agricultura?. Agua y basura.
La primera te la paso, pero a la segunda te aso.
De tus hijos solo esperes lo que con tu padre hicieres.
Humos de plata o belleza, se suben a la cabeza.
Cree el fraile que todos son de su aire.
A gran calva, gran pedrada.
Si vives alegre, rico eres.
De los vivos mucho diezmo, de los muertos mucha obada, en buen año, buena renta, y en mal año, doblada.
Para uno que madruga otro que no duerme.
La mujer de quien un hijo ha sido comido por una bruja es quien mejor conoce los males de brujería.
Llover sobre mojado, mil veces ha pasado.
Eso es harina de otro costal.
Cada uno tiene sus gustos; por eso hay ferias.
Hay tres cosas que no se olvidan: el primer amor, el primer dinero ganadado y el pueblo dondo uno nació.
Más difícil que matar un burro a pellizcos.
De dos bienes, el mayor; de dos males, el menor.
A muy porfiado pedir, no hay que resistir.
Más ablanda el dinero que palabras de caballero.
Nunca falta quien te dé un duro, cuando no estas en apuros.
A cabellos enredados, piojos por descontado.
Benavente, buena tierra y mala gente.
Viejo con joven en la cama, muy repleta tiene el arca.
No hay mejor red que la que coge el pez.