Una espina en el ojo.
Como la espada, así la vaina.
Año de brevas, nunca lo veas.
Engañarme porque no me mintió, que si me mintiera, engañarme no pudiera.
Todo lo bueno o es pecado o engordaTodo lo que brilla no es oro
Se halla en gran peligro el que, estando enfermo, cree en verdad estar sano.
El que juega por necesidad pierde por obligación.
Casa ordenada, casa salvada.
El buen hijo vuelve a casa y cuenta lo que le pasa.
Vuela el tiempo y nos arrastra en su vuelo.
El paso de la vida, no es atravesar una llanura.
Cada raposa mira por su cola.
Quien te cuenta las faltas de otro, las tuyas las tiene a ojo.
Llegar a la capada.
Dios nos da nueces, pero no las casca.
Una mujer bella es el paraíso de los ojos, el infierno del alma y el purgatorio de la bolsa
A mamar, todos nacen sabiendo.
A gran culpa, suave comprensión.
A cuarto vale la vaca, y si no hay cuarto no hay vaca.
La felicidad, como el arco iris, no se ve nunca sobre la casa propia, sino solo sobre la ajena.
Casa sin moradores, nido de ratones.
Duro como teletubbie en alfombra de velcro.
Quien no miente no viene de buena gente.
Carne en calceta, para quien la meta.
No hay hacienda mejor hecha que la que uno hace por su mano.
Recio llama a la puerta el que trae mala nueva.
A chica cama, échate en medio.
Agua corriente, no mata a la gente; agua sin correr, puede suceder.
Agarra al toro por los cuernos, al hombre por la palabra.
Como te cuidas, duras.
Amor no quita conocimiento.
No es lo mismo estar jodido que estar jodiendo. (Respuesta ante el Senado español de Camilo Jose Cela cuando el presidente del Senado le reprochaba que estaba dormido).
La mejor palabra es la que no se dice.
De puta a puta, taconazo.
En la cárcel y en la cama se conoce a los amigos.
Cada uno habla de la feria, según le va en ella.
No olvides que la fortuna cambia como la luna.
La mala moza, a porrazos hace las cosas.
Parece que perdio un millon y encontro una peseta.
Hablar a tiempo requiere tiento.
A viña vieja, amo nuevo.
Las manos en la rueca, y los ojos en la puerta.
De comerciar a robar, poco va.
Putas y frailes andan a pares.
En casa del alboguero, todos son albogueros.
Chico pueblo, grande infierno.
Quien vengarse quiere, calle y espere.
No busques a la vez fortuna y mujer.
No es amistad la que siempre pide y nunca da.
Contra fortuna, no vale arte alguna.