En caso de duda, que no sean ellas las viudas.
La casa la hace el hombre y el parentesco la mujer.
Poca carne y mucha pluma, nada en suma.
Donde no llega la mano, llega la espada.
A la justicia y a la inquisición, chitón.
Idos y muertos, olvidados presto.
A gran cabeza, gran talento, si es que lo tiene dentro.
La gloria no es galardón, cuando es soberbia y pasión.
Mujer, Huerta y Molina, piden uso de continuou.
Cuentas claras y el chocolate espeso.
En caso de duda, la más tetuda.
De grano en grano, se llena la gallina el buche.
Si la mar fuera vino, todo el mundo sería marino.
En el libro de la vida, lo aprendido no se olvida.
Solo sé que poco sé y lo poco que sé apenas lo sé.
No con quien naces, sino con quien paces.
De Dios a abajo, cada cual vive de su trabajo.
Amor loco, hoy por ti y mañana por otro.
Cumple con tu deber, aunque tengas que perder, si dichoso quieres ser.
Quien en tierra lejana tiene hijo, muerto le tiene y espérale vivo.
Donde esperáis la suerte, viene la muerte.
La hija buena vuelve a casa, aún cuando sea parida.
Paga al contado y líbrate de cuentas chicas.
A quien vive pobre por morir rico, llámale borrico.
Cuenta el milagro, pero no digas el santo.
Ya acaecido el hecho, llega tarde el consejo.
Donde no hay, por demás es el buscar.
Araña ¿quién te arañó? Otra araña como yo.
Mujer sin varón, ojal sin botón.
El perdón sobraría donde el yerro falta.
Paciencia, hermanos y moriremos ancianos.
El bobo José Mamerto, tras de jetón, boquiabierto.
La paciencia es el puerto de las miserias.
Cuida bien lo que haces, no te fíes de rapaces.
De cuero ajeno, correas largas.
Entendimiento agudo pero sin grandeza lo pincha todo y nada mueve.
Horizonte claro con cielo nublado, buen tiempo declarado.
Amor con celos, causa desvelos.
Lo mejor es enemigo de lo bueno.
Nada mejor en la vida, que una familia unida.
Buena fama es buena cama.
Con la muerte todo se acaba.
Agua vertida, mujer parida.
Hablar con el corazón en la mano.
El amor primero es el único verdadero.
El que tiene una alta meta, suela cambiar de chaqueta.
Compra lo que no has menester y venderás lo que necesites.
Buenas razones cautivan los corazones.
Decir, me pesó; callar, no.
Al desnudo, todo le llega menos ropa.