Más vale tender la mano que el cuello.
De una gota de un tintero ¡cuánto malo y cuánto bueno!.
El fraile, la horca en el aire.
Quien no ha sudado la plata, la coge y la desbarata.
Le dijo la rana al pez: "no me pillarás otra vez".
Quien mal casa, tarde enviuda.
Una pena quita a otra pena.
El qué se convierte en borrego será comido por el lobo.
El pobre de su pobreza no sale.
Tiempo al pez, que picará alguna vez.
De mala ropa no sale un buen traje.
Acertó a mear el buey en la calabaza.
La gente joven dice lo que hace, la gente vieja dice lo que hizo, y los tontos lo que les gustaría hacer.
Otro problema para mi coño, no tengo coño, no tengo problemas.
Donde hay saca y nunca pon, presto se acaba el bolsón.
El sabio es menospreciado y el necio rico estimado.
Barro y cal, encubre mucho mal.
A quien duerme, duérmele la hacienda.
En las horas de trabajo, los amigos al carajo.
Lo mal adquirido, se va como ha venido.
La cabra de la vecina da más leche que la mía.
Entre más apuro menos prisa.
El que con niños se acuesta, cagado se levanta.
Échate a enfermar y verás quién te quiere bien o quién te quiere mal.
¡A tomar por culo la bicicleta! (Antes de cumplir los 14 ibas en bici, después te pasabas al Vespino, y con 18, al 600. Era más comodo).
Hay que convivir; pero no conbeber.
Lo que se dice en la mesa debe ser envuelto en el mantel.
En gran casa, gran gasto se amasa.
Quien tiene buen asiento, no haga movimiento.
La verdad que daña es mejor que la mentira que alegra.
La mano perezosa, pobre es.
Els lladres grans enforquen als petits.
Canas y dientes, son accidentes; arrastrar los pies, eso sí es vejez.
A galgo mojado, liebre enjuta.
Refregadas, duelen más las llagas.
En casa del jabonero, el que no cae resbala.
Ni hagas cohecho ni pierdas derecho.
El que se va para Aguadilla pierde su silla. Y el que de Aguadilla viene su silla tiene.
Sacristán que vende cera y no tiene cerería, ¿de dónde la sacaría?
Gran riqueza cien quebraderos de cabeza.
Manos duchas comen truchas.
El cielo castiga, el cielo reprende, pero el cielo no hace nada de esto cuando la gente está comiendo.
Cuando suena la almirez, las doce están al caer.
Las verdades de Perogrullo, que a la mano cerrada, llamaba puño.
Los azotes duelen según el tamaño del culo.
Faena que tu bolsillo llena, buena faena.
Hay que tomar el toro por las astas.
La última cuenta la paga el diablo.
Más vale color en la cara que dolor en el corazón.
La gallina, la mujer y el marrano, con la mano.